Mis letras, mis palabras, mis frases, mis sentimientos…Todo cuanto plasmo, aún sin dejar de ser de mí, de mi marca, te pertenecen en pensamiento desde este instante en que tú me lees…

© ɱağ

Desde 2014

Y cierro los ojos para abrir mi ánima…

31 de julio de 2015

Me da igual...

Me dan igual tus noches y mis lunas.
Me dan igual tus soles y mis días.
Y es que me da igual porque cuando te pienso, te siento, te tengo… me es fácil desnudarte desde lo  más profundo de tu alma hasta el más pequeño  poro de tu piel, surcando cual navío sin extraviado todos tus mares mecidos con todos tus vientos….
Y dibujarte esos arabescos que te erizan…
Y escribir todas las caricias deshechas en deseo e intenciones.
Y te elijo, porque no hay otra opción. Es sí o sí…
En mí no cabe el no.
En ti, no cabe el no.
En nosotros no existe el no.
No es tiempo de relojes porque, aunque el tiempo es denso, las saetas no marcan ni minutos ni segundos cuando de amar(te)nos se trata; y las telarañas se convierten en donaires que se entretejen entre los fondos y el corazón; entre el alma y el cuerpo.
Es tiempo de tictacs… El de nuestros pulsos. Tiempo de nuestros tiempos.

Da igual luz o a oscuras. Cierro mis ojos y ocupo mis manos en que repitan y te insistan para llegar a comerte la sonrisa mientras se te destraba el deseo, mientras me tomas como manzana fresca y me degustas al tiempo. Y, solo entonces, reitero que no quiero un rato, que los quiero todos para tenerte, para tenernos…

Y te respiro. Y te huelo… Y te curioseo. Y me humedezco de eso que denominamos “ganas de comernos”, “ganas de sabernos”, “ganas de vivirnos, de sentirnos”, “ganas de sernos”… Y te susurro, hálito de deseo y ternura en viento caliente, un “te quiero”, un “detén el tiempo…”.
Y me comprendes. Y me entiendes… Hundes tu lengua en mi boca, catándonos, saboreándonos, degustándonos… Somos esas dos serpientes que se hacen el amor…

Y me prensas entre tus brazos, tarareando mi espalda. Me dejas enroscarme en ti… como hiedra a la roca…
Y nos colamos mutuamente en el ser del otro, sin dejar de ser NOS, para armarnos en vivir, en soñar…, como ese manojo de estrellas que coges en tu puño para estallarlo en mi pecho.
Y es un TE QUIERO con todas las letras mayúsculas.

8 comentarios:

  1. Un TE QUIERO en mayúsculas bien claro y entendido, desde la primera letra a la última, escrita desde tu alma y tu cuerpo.

    Un beso.

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  2. Así es, Marieta. Y ese "te quiero" se queda pequeño. Te lo aseguro.
    Un besazo.

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  3. Esas ganas que se hacen infinitas... eternas... pero fueron, son y serán... porque es un sentimiento en mayúscula, verdadero y sano...

    Besotes hermosa!

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    1. Tú sabes de mis sentires... Y sí, es un sentimiento con MAYÚSCULAS.
      Ojalá...
      Un besazo enorme, guapa, y mil gracias.

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  4. Con todas las letras en mayúsculas, es así como se dicen las cosas importantes.

    Besos de dulce.

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    1. Así es como debe ser, Dulce, sin duda alguna, sin miedos, sin tonterías... Al menos lo que un@ siente. Gritar al universo la sinceridad y fuerza de unos sentimientos.
      Un beso enorme.

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  5. Me da igual el resto del mundo, en este preciso momento estoy enamorada de este hermoso escrito, y cada frase se ha quedado tatuada en mi corazón, y en mi alma...
    Ganas, pasión, amor.... Y más, gritan tus letras, mi Magda hermosa...

    Un besote....
    Y precioso sábado tras una noche de Mágica Luna Azul.... ;)

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  6. Mi luna azul me ha traído cosas muy buenas y mucha energía.
    Y yo estoy abrumada con tus palabras, niña, porque eres excelsa con ellas.
    Pero, ¿sabes? Es que yo siento así y cuando amo, a mí me da igual el mundo... porque mi mundo es esa persona.
    Besos enormes, muy enormes...

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Sueña porque soñar es vivir y vivir es sentir...

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