Mis letras, mis palabras, mis frases, mis sentimientos…Todo cuanto plasmo, aún sin dejar de ser de mí, de mi marca, te pertenecen en pensamiento desde este instante en que tú me lees…

© ɱağ

Desde 2014

Y cierro los ojos para abrir mi ánima…

2 de julio de 2015

Un día en la vida...

Fui uno entre un millón. O eso dicen.
Mi día a día ha sido intenso y ninguno de ellos fácil. Al contrario, cada día ha sido una nueva lucha por sobrevivir.
Un corazón.
Una extremidad… Otra.
Unos ojos… Unos párpados.
Descubrir que tengo un rostro y que en él puedo plasmar emociones.
Percibir sonidos que en mi mundo suenan diferentes. Acostumbrarme a ellos y asimilar los nuevos. Decidir cuáles me gustan más o cuáles menos.
A pesar de todo, tranquilo en mi cosmos líquido.

Pero algo ha cambiado en las últimas semanas. Mi mundo está alterado. Me veo abocado a un abismo que desconozco y cada vez me resulta más complicado moverme.
Todo parece tambalearse. Noto que esto se me queda pequeño y que en algún lado hay una salida. No sé de tiempos, en cambio, sé que es el mío.

Es mi hora. Pero lo  he oído demasiadas veces.
Oí las campanas de la iglesia. Doce. Una tras otra. Llevo en danza mucho rato.
Todo me aprieta. Estoy encajado aquí y acabo de despertar. Se me antoja todo demasiado estrecho y he perdido mi mundo líquido. No floto. Soy como una masa pesada metida en un embudo.
Los sonidos me desconciertan y algo invade mi universo. No me siento bien. Estoy angustiado y siento miedo. Miedo que va creciendo conforme oigo tiempos y medidas, conceptos que no entiendo pero importan.

“Tres centímetros. Aguanta un poco más.”
“Esto es muy largo. Llevo ocho horas.”

Reconozco esa segunda voz. Me siento más calmado al escucharla pero me suena diferente. Transmite tanto miedo como tengo yo. Me hago un ovillo. Voy haciéndome sitio en este angosto canal.
¡Horrible! Yo estaba bien ahí. ¿Por qué he de abandonar mi mundo? ¿Quién lo dice?

“¡Ya! ¡Ya es la hora! ¡Vamos!”
“¡Sacármelo ya, por Dios!”

Y me sigo metiendo… O salgo… No sé. Hace frío. Me duele todo. Mi cuerpo se contorsiona.
Hay algarabía. Lloran. Ríen.
Yo lloro. Desconsoladamente.
¡Esto no me gusta! ¡No quiero! ¡Quiero volver a mi infinito!
Estoy sucio y, aun así, me abrazan y me besan. Me quieren.

“Hora del nacimiento: 23 horas, 45 minutos del 2 de julio de 2015.”
“Has sido muy valiente… Y tú también, pequeñín…”

Casi 24 horas. Hoy es el primer día del resto de mi vida, de mi nueva vida.



Relato de los jueves.
Convocado por ¿Y qué te cuento? de Juan Carlos.



30 comentarios:

  1. Hermoso Mag. Muchas veces a lo largo de nuestras vidas tenemos esos nacimientos. Todos los dias es un abrir los ojos al mundo. Muchas veces hasta no encontramos quien nos tome en sus brazos y simplemente nos diga "Estoy sucio y, aun así, me abrazan y me besan. Me quieren." Besos y buen renacer

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    1. Sí. Yo hoy también he nacido de nuevo. Nazco cada día. Y ante mí se abre todo un universo para disfrutar. Pienso como tú.
      Se te abraza, se te besa y se te quiere..., estés como estés... pero no de esos de brazos o boca... De los otros.

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  2. Father and child.
    Very special.
    I love it . . .

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    1. Helo, Rick. I like to welcome you at home.
      II love to see you here.
      Thanks.
      Kiss.

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  3. ¡Qué ansiedad! y que bien la has descrito

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    1. Muchas gracias. No sé si está bien o mal, pero a mí me ha gustado. Y en realidad, no tiene porque sé un bebé el que nazca. He puesto la foto que puede confundir un poco pero puede ser la liberación de un alma.
      Un beso y mil gracias.

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  4. Hermoso relato....el nacimiento de una vida nueva paso a paso..
    Saludo

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  5. UN día en la vida. En este caso, el primero.
    Saludos.

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  6. Como bien dice nuestro amigo Demiurgo, y así yo también lo digo... el primer día de una vida.

    Un besazo.

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  7. CRISTINA
    DEMIURGO
    MARÍA

    Gracias por pasar por la casa.
    El primer día de muchos días... y a seguir guerreando, a ser el fiel soldado de la vida.
    Besos para tod@s.

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  8. Debo reconocer que leyendo no pude evitar que en mi nariz se produjera ese cosquilleo propio que antecede a las lágrimas..No es que haya llorado..pero la emoción del relato me invadió de tal manera que casi..casi..

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    1. Hola, Mirella. Solo con saber que mis letras te han emocionado, me siento muy orgullosa de lo que he hecho. Mi intención siempre es transmitir sentimientos y emociones y que todo ello se remueva dentro de cada alma, siempre en perspectiva positiva porque ya hay bastantes lágrimas y bastantes desgracias como para no dar atisbos de esperanza e ilusión.
      Un beso enorme y mil gracias por venir. Eres bienvenida a ésta tu Casa siempre que gustes.

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  9. Yo creo que uno nace antes, como en esa parte que has relatado, desde allí uno ya vive.

    Besos dulces.

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    1. Uno, a veces, nace incluso antes de haber nacido. Ya en la intención tenemos vida.
      Cada noche, al acostarnos, nos convertimos en ese bebé que ha de luchar horas, días... para salir a flote. Y cada día es ese momento del parto donde deseamos que todo salga bien, donde deseamos esa sonrisa, ese abrazo, ese "te quiero"...
      Besos grandes.

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  10. Que bien narrado y desde un punto de vista del.bebé. Un día único en la vida.
    Un saludo.

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  11. Que precioso relato, intenso, dulce, emotivo, el primer e inolvidable día una vida.
    besos

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    1. Pikxi...
      Rosa...
      Gracias por vuestras palabras... Y sí, es un momento muy intenso... Todo un momento diría yo.
      Un beso enorme para cada una.
      Sentíos como en casa.

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  12. Impresionante!! Una preciosidad de escrito, me ha emocionado...

    Muchos besos

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    1. Muchas gracias por pasarte y por tus palabras :-)
      Un beso enorme, Carmen.

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  13. Ay, pobrecillo, que angustia. Y pensar que todos hemos pasado por ello.
    Me ha gustado mucho como lo has narrado, acercándonos a la criatura.
    Besos y gracias por haber compartido este día.

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    1. Hola, Juan Carlos. Pues si, todo pasamos por ello. Ya venimos al mundo atándonos los machos.
      Gracias por tus palabras. Un beso.

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  14. Mi hija tardó 32 horas en nacer. Espero que su angustia no fuera como la de la criatura que tan magistralmente describes.
    Un abrazo.

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    1. Solo ella lo sabe pero... Ya no se acuerda de nada...
      Un beso enorme y mil gracias por venir, Ibso.

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  15. La angustia invade todo tu relato. Y es muy fácil pensar que efectivamente el nacimiento de un ser humano sea así, casi tal y como lo describes, con esa dureza y ese dolor.
    Que bueno que lo olvidamos para comenzar a vivir el resto de nuestra vida.
    Gran relato.

    Un abrazo

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  16. Precioso ese momento del nacimiento. Es un momento el sentirse mal, después rápidamente se olvida, por suerte.
    Un abrazo

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  17. No me esperaba esto de ninguna manera. Te mereces un aplauso, por la originalidad y la ternura de tus letras.
    Un beso

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  18. absolutamente conmoverdor, para quien ha estado del lado de aqui y para quien ha estado del lado del que llega (aunque no lo recordemos conscientemente, quizás muchas cosas que sentimos sin saber por qué, tengan que ver con ese momento...)

    Un día especialisimo, como lo serán todos y a vivir se ha dicho!!!

    besos

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  19. Qué belleza de relato...y qué importante ese momento...muy bien relatado.
    Besos y abrazos

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  20. Qué belleza de relato...y qué importante ese momento...muy bien relatado.
    Besos y abrazos

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  21. Uffff... nacer... renacer cada día... renacer el día que encuentras ese "alguien" que te lee el Alma como nadie... renacer cuando te reconoces en una amiga, en una hermana... renacer en el mismo instante que haces nacer...

    ...eres grande, muy muy grande ...y hoy, hoy me emocionas de manera desbordante. Un beso y el resto lo sabes.

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