23 de diciembre de 2022




Aquí podéis verlos en el cofre donde quedan guardadas todas las cosas que me regaláis.

11 de diciembre de 2022

Mariposas...


Aletean mis mariposas, no en el estómago sino, en una sonrisa que se dibuja tímida en el borde de mis labios, llave que abre mis palabras. Sueño con el susurro de quien, vigilante, observa sobre mi hombro cual ángel que todo lo sabe del laberinto de mi ser: este que se colma de miedo y de paz, este que se desvive de carne y se desprende de las agujas del alma.  Y abro mis ojos, con la mirada sobria,  tornasolada del transparente fulgor de su brillo, encaramado en el verde esperanza de este mi suspiro que aguarda el suave parpadeo de las pequeñas alevillas de tu risa.

Yanina (Yana) Movchan

Me sumo a la convocatoria de diciembre que hace Gin desde su blog Variétés, «Mira bien, ¿qué ves?», trabajando pinturas de la artista Yana Movchan. Picando en la imagen puedes ir a leer este texto y el de otros participantes.



Cierre de Convoctoria...

Toca despedirme del anfitrionazgo de esta semana con la satisfacción de haber realizado el trabajo y comprobar que la propuesta os ha animado a participar en tan agradable cantidad de trabajos. Y los que no habéis podido, no pasa nada, porque tenemos tiempo, y todo un nuevo año por delante, para seguir disfrutándonos en letras.
Millones de gracias por vuestra participación, por no olvidar lo bonito que es hacerlo, comentar y disfrutar de algo tan intenso como es escribir y/o leer.

Así que me despido  pero, a buen seguro, nos encontramos la semana que viene a través de la convocatoria de Demiurgo que, estoy convencida, nos sumergirá de nuevo en sus mundos Mara :-) o ¡¡¡quién sabe!!!

Eso sí, que no se os olvide echar un último vistazo al listado para que nadie se quede sin ser visitado y comentado.
Muchísimas gracias de nuevo.
Sed buenos y felices.
Nos vemos.
Besos y abrazos.


8 de diciembre de 2022

Soy Olvido...

Un Jueves, Un Relato 
Se me olvidó...


Temo olvidar el olor de la tierra, 
el sonido de las gotas de cielo bendiciéndola 
y el del agua dulce jugando entre las piedras. 

Temo olvidar las lágrimas de sal crespadas ignorando el horizonte 
o su calma besando estas costas salvajes. 
Temo olvidar el susurro del viendo acariciando las llanuras, 
subiendo las laderas o remolinando en las cumbres. 
Temo olvidar el chasquido de mis pasos sobre las hojas, 
o la impronta de mi impulso solemne sobre la hierba
que descansa mansa bajo el rocío o la rosada de estos amaneceres 
donde fuego y cerúleo se entremezclan en armonía. 

Temo olvidar los brillos de la luna 
y convertirme en la previa de un cuarto creciente.

Me rindo a estos pétreos silencios, 
remarcados por el paso del tiempo, 
tintados del olvido que no quiero olvidar 
y descubrir, tallados, los recuerdos yacientes de los ancestros 
para sentir, como una caricia rota en el alma, los míos propios... 
Hechos cenizas. 
Hechos barro. 
Hechos musgo. 
Hechos hierba. 
Hechos flor de eco.
Reminiscencia de lo que fui sin ser.

Vivo al arrullo de un nombre callado, 
custodiado por soledades a los pies de este ángel 
—me mira con la liturgia de quien nunca olvidará—. 

Ahora, 
sin el nombre revelado, 
poseo la libertad de quien jamás podrá ser reo, 
de quien jamás dejará de amar. 
Ahora, 
soy el viento que acaricia, 
la lluvia que empapa. 

Ahora,
en mi descanso inmortal, 
soy el mismo Olvido que tú recordarás.

Balo licencia gratis de Pixabay

Este es mi aporte (237 palabras) para la convocatoria juevera de esta semana. 
Picando en la imagen podéis ir tanto a ella como al listado de participantes.

4 de diciembre de 2022

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...


¡Se me olvidó!

Dejar de tener en la mente sin querer

[8 de diciembre de 2022]



Si me descuido, no llego. Miro las fechas de retos pendientes y veo que me toca publicar, ¡y hoy! porque el jueves ya es la convocatoria. Una no sabe dónde tiene, a veces, los pies, cómo para saber dónde anda la cabeza. Así que, dicho y hecho, 

¿de qué vamos a escribir este jueves? 

¿Qué os parece de esos olvidos o descuidos que de pronto nos hacen llevar las manos a la cabeza o taparnos la boca porque más abierta ya no la podemos poner, provocándonos un vuelco en el corazón? Olvidos de esos que conllevan un cataclismo momentáneo, o de esos otros que nos suponen una auténtica catástrofe porque el hecho de no haber tenido algo presente nos ha llevado más lejos de los pensado. Claro, que también están esos otros que son para morirse de la risa.

Estos olvidos incedentales, los que se producen sin la intención de olvidar y que, según parece, son positivos para el buen funcionamiento de la memoria, no siempre los podemos solventar de buena manera. En ocasiones, tienen consecuencias. ¿Quién no se ha olvidado pagar un recibo a tiempo y eso le ha supuesto un coste adicional? ¿Quién no ha olvidado recoger en hora a alguien? ¿Quién no ha olvidado un nombre y es capaz de llevar una conversación de una hora sin pronunciar o hacer intención a nombrar a esa persona? ¿Y quién no ha cerrado la puerta y justo en el portazo darse cuenta de que las llaves no están ni en la mano ni en el bolsillo? Uno de estos olvidos casi siempre llevan un resoplido o un exabrupto.

Estoy convencida de que cualquiera tenemos mil olvidos que contar. Solo precisamos uno. Y eso es lo que propongo esta semana.

¿Estáis dispuestos a recordar ese olvido que no quisisteis tener?

No os olvidéis que el jueves regreso —aquí mismo— con la lista de participantes y os recuerdo eso de no pasarnos, en la medida de lo posible, de las 350 palabras —cuanto más escribimos, más nos cuesta luego leernos a todos—. La imagen, la dejo a vuestra elección, como siempre.

Os espero.
Hasta entonces, sed felices y buenos.
Besos y abrazos.


PARTICIPANTES 

27 de noviembre de 2022

Cierre de Convocatoria...

Es momento de cerrar la dinámica de esta semana. He de reconocer que me ha sorprendido la participación. Millones de gracias a todos por vuestros trabajos y por permitir asomarnos a esos rincones tan nuestros.
Me ha sido complicado sumarme a mi propia convocatoria por los motivos que sabéis así que, ya vendrán más días.

Os dejo con Tracy . Este próximo jueves le toca a ella coordinar la actividad. 

Me quedáis un par por comentar así que me pondré en ya. De nuevo, agradecida por vuestra atención, participación y paciencia.
Cuidaros mucho.
Besos y abrazos.
Sed felices.


20 de noviembre de 2022

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...


Mi rincón favorito 

[24 de noviembre de 2022]



Todos tenemos -o hemos tenido en algún momento- ese sitio que, por alguna razón, provoca o produce en nosotros una atracción curiosa, convirtiéndose en algo único y especial, a través del cual nos escapamos del mundo o nos encontramos con él. 

Bien puede ser esa parte de la casa donde nos sentimos mejor, más tranquilos, incluso seguros. Un espacio donde nos permitimos ser vulnerables, donde desnudamos los sentimientos o donde abrimos nuestras alas. Ese lugar del que hacemos nuestro refugio. 
O ese otro, ajeno a él, como esa cafetería, esa sala de la biblioteca, un recoveco del parque junto a la fuente, esa pequeña capilla de una iglesia, ese banco frente al mar, esa tiendecita con toque vintage... Sea el que sea, se transforma en nuestro rincón favorito y a él acudimos para sentirnos bien.

De este rincón va la convocatoria de esta semana. Hablaremos de él. Lo podemos describir, expresar qué es lo que sentimos y cómo, por qué... Qué hacemos, qué no haríamos jamás porque es nuestro altar, porqué lo compartimos, porqué no... o todo aquello que nos pueda evocar aunque ya sabéis que no es preciso se trate de algo personal pues siempre podemos recurrir a otro protagonista.

Elegiremos una imagen propia o, bien, alguna que de las que hay por la red. Tenemos 350 palabras y hasta el jueves para recrearnos en ese espacio. Entonces publicaré aquí el listado de participantes.
Os pido un poco de paciencia pues ya sabéis que no tengo ordenador y me cuesta un poco más.

Muchísimas gracias por vuestra atención y por vuestro deseo de participar.
Nos vemos el jueves.
Sed felices.
Besos y abrazos.


PARTICIPANTES 

30 de octubre de 2022

Cierre de Convocatoria...

Llega el momento de dar por concluida mi convocatoria y dar paso a la siguiente persona anfitriona, pero antes de ello deseo daros las gracias por todos vuestros magníficos aportes, por los momentos de dulce, macabro y reminiscente terror. Cada historia nos ha acercado al mundo de las otras almas y las ha hecho presentes.

Mi ordenador ha ido al mundo de los muertos. Loado sea y paciencia me dé con el móvil. Así que he ido algo más apurada. No es excusa pero ha de valer.

Insisto en mi gratitud por vuestra atención, colaboración y amabilidad. 
No olvidéis pasar por la convocatoria que puede alguien aparecer a última hora, yo, y se quede sin comentar.
Y dicho esto, doy paso a Mujer de Negro que nos invita a una mirada al ayer, su nueva dinámica.

Cuidaros mucho.
Sed felices.
Besos y abrazos.

Las judías...

Un Jueves, Un Relato
Noche de ánimas

Hacía tiempo que el silencio reinaba en aquella casa. Las noches eran eternas, oscuras, pesadas. Los días menos largos, enquistados en recuerdos. La tradición decía que había que apartarse de los caminos. Que las ventanas había que cerrarlas. Que los rezos debían durar hasta la primera luz del alba. Que las almas vagantes debían seguir otro camino, lejos de ahí.
Mi abuela me hacía el signo de la cruz en la frente y sobre la boca. Me arropaba y se aseguraba de que la ventana estuviera bien cerrada. Se sentaba a los pies de la cama hasta que me dormía. Luego, la noche y sus misterios reinaban en mi ausencia.

Recuerdo que ella dejaba judías blancas a remojo sobre la mesa de la cocina. A mí abuela no le gustaba aquella noche. No le gustaban sus pasos. Encendíamos un candil y, al caer la tarde,  salíamos al camino a dejarlo prendido. Después, la puerta se cerraba y se sellaba la cerradura.

Mi abuelo había fallecido una noche como aquella, sin misa y sin rosario. Recuerdo nuestro encuentro unas horas antes... Y su sonrisa dibujada en una boca sin dientes, y la caricia de unas manos huesudas y cereñas. Su mirada, perdiendo el brillo de la vida, se clavó en la mía y un susurro brotó de su garganta. Sé que un profundo sentir me embriagó.

Nunca dije a nadie qué me había dicho el abuelo. Pensé que era un secreto entre nosotros y tampoco entendí porqué mi abuela se empeñaba en guisar judías ese día.


A la mañana siguiente, al ir a la cocina a desayunar, veía varias judías fuera de la cazuela donde mi abuela las había dejado. Yo, dentro de mi inocencia, las contaba y las tiraba a la basura. Curiosamente, mi abuela, que nunca iba a misa, iba tantas veces como judías había contado.

Han pasado muchos años. Mi abuela ya no está pero cada noche como esta he seguido encontrando judías fuera de la cazuela. Esta mañana no he encontrado ninguna y las calabazas lucen en el jardín como en un festival.


Este es mi aporte a la convocatoria juevera de esta semana. Picando en la imagen, iréis tanto a ella como al listado de participantes.

23 de octubre de 2022

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...

Noche de ánimas

[27 de octubre de 2022]


Pon volumen y dale al play


Es tiempo de castañas y membrillos. De calabazas y flores... Y también se acerca el día de difuntos y con él, la noche de las ánimas. Entre nuestras tradiciones ancestrales hay muchos rituales, ceremonias y costumbres que hacen de esa noche una diferente donde los vivos, entre las sombras y enfundados en luz de velas, ruido o cánticos intentan guiar —o alejar— a las almas que vagan entre el cielo y el infierno para que descansen en paz.
A ello se suman las historias oscuras, las leyendas misteriosas y ese amor por lo tenebroso. Y todo ello con una identidad propia.

En la dinámica de este jueves os propongo una historia tradicional y costumbrista, una leyenda o cuento —ya sabéis que, incluso lo más inverosímil, tiene algo de verdad—, una anécdota en forma de historia teniendo como base esta noche y sus posibles personajes. 


Podéis acudir también a contar algo que se haga en vuestro pueblo para celebrar esta festividad —representaciones teatrales, procesiones...—, alguna cosa que os hayan contado que se hacía antaño o, incluso, algo que tengáis por costumbre hacer —o vuestro personaje— independientemente de la tradición o traer a hoy el recuerdo de alguna historia que esté dormida en vosotros o en vuestro protagonista.

Creo que es una actividad bastante abierta a través de la cual podemos echar a volar nuestra imaginación de la mejor manera posible. Además, tenemos tanta Historia detrás que podemos acogernos a cualquier costumbre. Es un buen medio para compartir y, por tanto, de enriquecernos culturalmente.

Os espero aquí mismo, tras la medianoche del miércoles, con vuestras 350 palabras y las historias increíbles que salgan de vuestra pluma. Ya sabéis que podéis elegir la imagen que más os guste.
Gracias por vuestra atención y colaboración.
Sed cautos pues las almas perdidas acechan y os buscan...

TENGO EL ORDENADOR MÁS MUERTO QUE VIVO ASÍ QUE INTENTARÉ TODO DESDE EL MÓVIL. SED PACIENTES.

PARTICIPANTES 

19 de octubre de 2022

Inocencia...

Un Jueves, Un relato
La inocencia de los niños 


Pasa el tiempo, una cometa que se mece en el viento que ulula desde lejos, y veo mis manos como un esbozo de adulto, mis rodillas con las cruces de los juegos en los que perseguía enemigos a los que abrazaba y amigos con los que luego las batallas eran de arrastrase por el suelo. Y el sin miedo a los sapos y a los pájaros muertos, a los perros que ladraban y a los gatos que arañaban. Y el silencio de las noches oscuras y los crujidos de fantasmas inexistentes. Y escucho aquellos soliloquios entre las cuatro sillas que sostenían la sábana que me refugiaba, con mis grandes tesoros de libros que he olvidado, de lápices de colores que hacían obras de arte y mi «estoy ati, mamá» cuando ella sabía que no podía estar en otra parte.

Ay, dulce inocencia que me hacía perseguir a las gallinas y hacer de sus plumas mis coronas. Dulce inocencia que me llevaba tras los conejos que se me escapaban como alma que lleva el demonio y a los que lograba lograba atrapar con el cuidado de quien toma en sus manos la vida que no le pertenece. Inocencia, la de mis hermanos que no veían peligro en ningún lado. Responsabilidad de hermana mayor que nunca recordarán pero que yo nunca olvidaré a pesar de que mis pasos eran tan inseguros como los suyos.

Y es que la niñez es ese otro yo que, como una bala mágica, te mira de cara, te da una y otra vez, hasta que olvidas, al cerrar los ojos, que volverás a ser alma renacida de la inocencia.


Este es mi aporte (261 palabras) para la convocatoria juevera que organiza Inma desde su Molí del Canyer. Picando en la imagen podéis ir al listado de participantes.

14 de octubre de 2022

Alacridad...

Un Jueves, Un Relato 
Collages temáticos


El tiempo viene descosido, a bocados, adormecido con agujas de pino y mi pensamiento, emborrachado con el solo aroma de un viejo Calvados*. Aún me habla de ti y de los cuervos que aletean en mi pecho cuando las sombras de los lobos aúllan en mi alma.
Mi mirada, casi opaca como el cristal arañado por el polvo, busca el arrullo de los pájaros de plumas zarcas mientras mis dedos, perdidos, juegan en el infinito de un rubí enclavado en el dorado sello de tu amor. Símbolo mágico y sagrado cual trinacria que se ancla en el fondo del mar donde se perdieron los momentos que no vivimos y las palabras que se ahorcaron en el viento. Ahí se mecen todavía, haciéndose leonados entre el blanco y el negro, todos los recuerdos que plasmamos apurando el destino que hoy se diluye en mí como la tardanza que no espera por la alacridad de mi espíritu.

Fotomanipulación de Federico Bebber


Este es mi aporte (155 palabras) para la convocatoria juevera que hace Moni desde su blog "Neogéminis", basándome en la imagen inferior. Picando en ella iréis a la lista de participantes.

Collage editado por Moni

Calvados es un licor de denominación de origen que se produce exclusivamente en Normandia, Francia, y proviene de la destilación de la sidra de manzana o pera de la zona.

22 de septiembre de 2022

Senescencia...

Un Jueves, Un relato 
Envejecer


Sí, soy yo. 
Un reflejo del tiempo y del espejo. Un camino lleno de surcos y espirales se dibujan en el lienzo de mi piel teñida de años. 

Miro al cielo, más oscuro que ayer aunque menos gris y más violáceo. El sol se dibuja tras esas nubes que juegan... a nada y se disfrazan con un arcoíris que me recuerda que fui niña, que fui mujer de ilusiones. Con hambre para comerme el mundo y arrancarle la entrañas. Con sed para beberme cada gota de vida y llegar a alguna parte con el alma franqueada. 

Hoy. 
Hoy me quedo arrancando los últimos hierbajos de una tierra yerma, de los sinsentidos de las ausencias, de los silencios de las canciones que olvidé algún día. Veo los pájaros volar, los míos y los ajenos. Se posan el tiempo justo de un beso y media sonrisa pero aún me sigue emocionando el brillo de sus plumas.
Paso la página de un libro. Páginas amarillas para susurros de poetas. Hablan de vida. Hablan de muerte. Los entiendo. Podría escribirlos yo aun sin saberlos recitar.

Suena una voz a mi espalda. No es la misma de ayer. Suena a prisas. Me muevo tras los caracoles, despacio. No hay sol al final del camino. Solo una sopa clara de fideos que unas veces humea y otras no. Y un pescado que no me gusta porque ya no aletea. Me siento a la mesa. Me froto las manos sobre el calor que desprende. Hoy dormiré con la tripa caliente. Mañana, ya veré si logro abrir los ojos de la vida. No estoy triste solo que nadie comprende mi sonrisa... salvo él que, desde el otro del cristal de la ventana, me sonríe.

Banco de imágenes https://es.123rf.com/

Este es mi aporte (286 palabras) para la convocatoria juevera de Inma desde su Molí del Canyer. Picando en la imagen podéis ir a la lista de participantes.

18 de septiembre de 2022

Cierre de Convocatoria...

Domingo. Toca echar el cerrojo por mi parte hasta el siguiente trimestre. Han sido dos semanas intensas donde todos nos hemos empleado a fondo. En la primera convocatoria, la de la semana anterior, hablamos de las cicatrices, recuerdos de vida, de guerras ganadas. En los textos, cada uno las interpretó a su manera. Casi todos coincidimos en las que duelen de verdad, las que dejan ese rastro que el tiempo no borra. Otros se decantaron por otra serie de marcas,  más prácticas o, incluso, más sensuales. Fuera como fuera, creo que disfrutamos leyendo a los demás.

En la convocatoria que hoy doy por concluida hemos plasmado cada cual nuestra propia manera de ver una ucronía. A los creativos :-9 nos cuesta a veces explicar cosas y hacernos entender. Unos han ido por las estrellas. Otros, por el mar o la mar, porque había gente de mar. Algunos, por la sensualidad de Venus o por la tragedia griega. Y yo elegí el fin del mundo.

Me doy por más que satisfecha y contenta por el resultado de ambas actividades y agradezco de corazón vuestra compañía una vez más y, sobre todo, vuestra comprensión.

Antes de dar el testigo a Inma, deseo recordaros que hay fechas vacantes para el siguiente trimestre. Si alguien desea colaborar, organizando algún jueves, solo debe ponerse en contacto con Vivian:

elbalcondecas@gmail.com


Por último, repasad la lista de la dinámica por si alguien se ha perdido a última hora :-)

Muchísimas gracias de nuevo y nos vamos leyendo.
Cuidaros mucho.
Besos y abrazos.


15 de septiembre de 2022

El último destino...

Un Jueves, Un Relato
Ucronía desde un cuadro


Los ángeles habían levantado a los muertos de sus infiernos y estos evocaban a la muerte como a un Cristo resucitado. La efimeridad humana se vestía de mujer, una mujer desnuda que sucumbía a los placeres de un infierno gélido, adorado por un pequeño halo de esperanza y por los oscuros aleteos córvidos que devoraban el aire entre graznidos. 
Ausente de su destino, cada respiración era una victoria mientras la piel, tan gris, tan albina como el mismísimo hielo se agrietaba junto a él. 

Más allá del profundo silencio, que en el horizonte se percibía como una enorme nube de grises arremolinados, el alma seguía latiendo en su propia guerra, arrastrando sus pies entre hilos de negro carmesí y pesada soledad.

Sin más futuro que el mismo instante, la luz parecía desvanecerse. Era un sacrilegio robado al tiempo. Una perpetua cadena de condena. Pisando su aura, la oscuridad avanzaba con su huesos invisibles y humillados. Era el destino. El último destino.

Asuero en el fin del mundo / 1888 / Adolf Hiremy-Hirschl (1860-1933)

Este es mi aporte para la convocatoria juevera de esta semana (161 palabras). 
Picando en la imagen podéis ir, si deseáis, tanto a ella como al listado de participantes.


11 de septiembre de 2022

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...

Ucronía

Lo que haya pasado antes no importa... Es lo que viene después.

[15 de septiembre de 2022]


Aquí estoy otra vez, como os dije, dando cierre a la semana anterior y la bienvenida a una nueva convocatoria. Todavía tengo pendientes las lecturas pero me pondré al día en un plis-plas. Eso sí, os expreso mi mayor gratitud por estar a mi lado una vez más. Por favor, repasad la lista por si hay alguien que se ha sumado a última hora.

Y como no me ha dado la cabeza para pensar mucho, mi propuesta —digamos que para salir del paso— consiste en escribir desde dentro de una pintura, es decir, narrar una historia donde los elementos pictóricos de la obra formen parte de la realidad del protagonista, actor principal de lo que acontezca. En el fondo, no deja de ser una ucronía.

En una ucronía se parte de un hecho ocurrido en el pasado que sea sobradamente conocido o relevante y llegado un punto, se cambia lo que aconteció o se inventa por completo. Es lo que se llama punto de divergencia. o punto Jonbar, llamado así en honor a a John Barr, personaje de un relato de Jack Williamson de 1930, donde se crea un mundo si escoge un guijarro y otro diferente si coge un imán y se convierte en un gran científico.

En nuestro caso, el punto de divergencia, y de donde va a partir la realidad alternativa, será el cuadro que elijamos. Recordad que el protagonista de la historia no es él, ni su pasado ni su presente ni su futuro, sino que este se convierte en el escenario. Si hay un lago, un bosque, una mujer,. un duende... en la historia deben aparecer.

Así que vamos a ello, a ver por dónde nos salen las musas. Las mías aún andan dispersas :-) Es más sencillo de lo que parece —así lo pienso— de modo que espero os animéis a participar y seamos muchos una semana más.

Cuadros de entre los que debéis elegir solo uno.

La arpista / 1913 / Adrien Henri Tanoux

Adieu / 1892 / Alfred Guillou (1844-1926)

Asuero en el fin del mundo / 1888 / Adolf Hiremy-Hirschl (1860-1933) 

Me llama la atención por su realismo brillante y porque es una pintura al óleo sobre lienzo con una técnica en capas que le dan aspecto de fantasía contemporánea, aunque parezca hecha o retocada mediante técnicas digitales.
El Asuero del título era el 'Judío Errante', un individuo inmortal mítico cuya leyenda comenzó a extenderse en Europa en el siglo XIII. Se le dio el nombre de Ahasver desde al menos el siglo XVII, aparentemente adaptado de Asuero, el rey persa del Libro de Ester, que no era judío, y cuyo nombre entre los judíos medievales era sinónimo de 'tonto'. 

El nacimiento de Venus / 1888 / Adolf Hiremy-Hirschl (1860-1933)


Estrellas fugaces / 1912 / Franz von Stuck

Os recuerdo eso de las 350 palabras como mucho, a poder ser, y el enlace lo dejaremos en esta misma entrada donde también compondré la lista de participantes. No olvidéis poner el cuadro que elijáis como imagen complementaria de vuestro texto en la estructura que mejor creáis. 
Muchas gracias por vuestra atención y colaboración.
¡¡Hasta el jueves!!
Besos y abrazos.


PARTICIPANTES

8 de septiembre de 2022

Tormento...

Un Jueves, Un Relato
Cicatrices


Suena ese silencio inerte de las moradas solitarias, las de la ausencia perenne. Y una respiración caduca insufla ese aliento de media resignación. Sobre las marcas de la vida, las heridas cosidas del tiempo que nunca debió existir y las del alma, inane esperanza, que jamás se recompondrá por mil lágrimas derramadas.

En mi corazón aún suenan los estallidos de una pelea que nunca fue la mía, en la que nunca creí, en la que no tuve enemigos... pero me los impusieron. En mis ojos todavía queda la impronta de feraces llanuras bañadas de dolor y sangre, de vida arrancada; y en mis oídos, el clamor de juventud perdida y gritos que reverberan sobre el miedo.
Veo por enésima vez, sin mirar, las cicatrices de mis manos. Cinco dedos solitarios rellenando el hueco de sus hermanos. Aflige el dolor de los ausentes, y lastima tanto lo que hice y no debí como lo que debí y no hice.
No hay día que el reloj no marque la hora ingrata, la del destierro del alma, la de las heridas que vuelven a sangrar, la de las cicatrices que me recuerdan que estoy vivo en este laberinto pero que morí en aquel abismo de fantasmas que no me dejan huir...

Fotografía oscura de Erlend Mork

Este es mi aporte (208 palabras) para la convocatoria juevera de esta semana. 
Picando en la imagen puedes, si deseas, ir a ella y al listado de participantes.


4 de septiembre de 2022

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...


Cicatrices

La venganza del tiempo para no permitirnos olvidar un dolor que bañamos con lágrimas y avivamos con un — mal o buen— recuerdo.

©ɱağ

[8 de septiembre de 2022]


Puerto de cicatrices abiertas / Vivien Szaniszlo – SzaViArt


¡Oh, sorpresa! Sí, soy yo aunque esta semana le tocaba a Campi organizar el reto, pero por h motivos no puede y la sustituyo. Y me pregunto, ¿de qué escribimos? 

¿De las cicatrices?

Todos, en mayor o menor grado, con más suerte que otra, poseemos algún tipo de marca en la piel. Un parche, grande o pequeño, de una herida que nos dolió más de lo pensable o menos de lo imaginable y que nos cuenta una historia. Un pósit de color fosforito que nos dice que estamos vivos, que aquello lo superamos y que solo es una anécdota, un pequeño o gran recordatorio del paso por la vida; un tatuaje natural de un recuerdo inolvidable de alguna trastada de pequeños o de algún incidente o accidente que nos gustaría olvidar. Sea, como sea, una cremallera cerrada al menos sobre la carne. Otras más complejas son las del alma, esas que no se ven pero laten vivas durante mucho tiempo por unas heridas que parecen no dejar de sangrar. 

Creo que podríamos decir que también son una venganza del tiempo para no permitirnos olvidar. Pero no todas las cicatrices guardan un mal recuerdo porque debemos apreciar que bajo cada una de ellas hay un acto de supervivencia.

Mi propuesta para esta semana consistirá en crear una composición que hable de las cicatrices en el estilo que más os guste y enfocada desde el color que consideréis adecuado.

No sé si os parecerá interesante pero espero que sí y os anime a participar. Ya sabemos, 350 palabras como mucho, a poder ser, y el enlace lo dejaremos en esta misma entrada donde también compondré la lista de participantes. Si hay una imagen que identifique mejor vuestro trabajo, la podéis poner.


Muchas gracias por vuestra atención y colaboración.
¡¡Hasta el jueves!!
Besos y abrazos.



PARTICIPANTES 

12 de agosto de 2022

[...] Liante...

Un Jueves, Un Relato
Nombres de blogs


Abre los ojos y al asomarse a la ventana intuye el sonido del mar pero se queda entre la hojarasca de edificios y rectas calles que llevan desde la montaña hasta aquel. Se adivina un suspiro... o una profunda inspiración... y el día arranca. Elucubra mientras se apaña algo para desayunar. Se sonríe. Sabe que su nombre no lleva a confusión pero es un auténtico liante pues enreda en su algarabía de letras, esas que emplea, según él, para no saber decir las cosas sino para escribirlas.

Habla del viento que levanta las faldas y hace revuelo en los cuatro pelos de una calva. Muerde el polvo cuando cuatro tiros dejan la marca de cinco. Pinta de blanco lo que se supone que es negro y le da rayadas de colores al humo para que no se desvanezca al pasar de una mano a modo de parabrisas. Te enfunda en un silencio mientras piensas en si la sonrisa se queda corta y debes echar una enorme carcajada. Empiezas sabiendo que el norte está arriba cuando, sin darte cuenta, acabas cabeza abajo y lo has perdido.
Sientes que te lleva de la mano para, en el momento menos pensado, soltarte y dejarte caer el vacío y recogerte en el paso que falta para que te estrelles. Deja que tu corazón brinque y te sorprende siempre o, al menos, a mí... que incluso, en alguna ocasión, me deja sin saber bien qué decir por eso también lo escribo.

Es un contador de letras que suman historias de mil tonos pero qué puede esperarse de un liante, un narrador, un argumentista, un teatrero de las palabras que enlaza con sarcasmo, ironía y un finísimo sentido del humor, alumbrando todo con antorchas de genialidad y humanidad. Y si no, comprobadlo...

Al blog de Gabiliante.

Esta es mi aportación (296 alabras)  para la convocatoria juevera  de Moni, Neogéminis. Si deseáis leer y conocer otros blogs, podéis ir picando en la imagen inferior.

24 de julio de 2022

Cierre de Convocatoria...

Otra vez es domingo y toca clausurar la dinámica de este jueves que, una vez más, ha sido un auténtico placer organizar.
Los textos han sido variados, con la intencionalidad de cada autor y con la visión particular de cada uno. Nos hemos movido entre el binomio del blanco y negro, jugado con las emociones encontradas, con centrarnos en la misma palabra o en dibujar tal contraste que, sutilmente, como si fuera un cuadro abstracto, cada uno ha visto algo diferente a lo que el autor estaba viendo. Eso en lo más enriquecedor, ¿no pensáis así?

Antes de pasar el testigo nuevamente a Moni, Neogéminis, si no me equivoco o cambian las cosas —todo puede ser—,  quiero recordaros que el reto de los jueves lo coordina Vivian —Cass— cuya cuenta de correo es escrivivianrodriguez@gmail.com. A finales de septiembre solicitará organizadores para el próximo trimestre y si alguien está interesado, puede escribirle para sumarse. O, incluso puede quedar alguna fecha libre hasta entonces.
Y, por favor, repasad el listado que sabéis que siempre puede quedar alguien de última hora y su trabajo también debe ser compartido.

En estos próximos días vais a verme un poco ausente, muy a pesar mío, pero es que me toca un período de trabajo un poco complicado que va a restarme la oportunidad de publicar. Espero poder comentaros, aunque sea de tanto en tanto.

Muchísimas gracias de nuevo por vuestra atención y colaboración y por la oportunidad de compartir este maravilloso viaje.
Sed felices y cuidaros mucho.
Besos y abrazos.
Hasta muy pronto.



21 de julio de 2022

Armonía...

Un Jueves, Un Relato
Contrastes


Cuando la vi, me enamoré de ella. Sabía que entre nosotras surgiría algo especial. No sé si se trataba de la delicadeza de sus formas o de ese sentimiento que afloraba al acariciarla. Parecía tener marchitas sus estampas y agrietada su piel. Tuve la sensación de que alguien había rasgado su alma pero su esencia estaba ahí: entre los rincones dormidos, entre la soledad marcada, entre los claroscuros de una habitación perdida en el tiempo.

No dudé en invitarla a casa. No fue fácil y menos ubicarla pero con algo de mimo y mucha paciencia, logré que su brillo alcanzara la luz. Me sentía feliz. En mis manos encontró la serenidad que había perdido y yo, en ella, una sonrisa plena de satisfacción. 

Antes había aparecido él: Pequeño, lleno de vida. Un huracán en medio de la calma, poniéndolo todo patas arriba. Pero, a pesar de ello, había un rasgo de soledad que me transmitía desde el fondo de su mirada, o tal vez fuera la mía.
Hicieron buenas migas y, en algún momento, me sentí aparte. Se pasaban el día y la noche juntos, acunados, dormidos, callados...

Después vino Lucas con sus ideas de bombero. Era como yo, de no venir solo a casa. Esta vez se hizo acompañar de un negro, tan negro que parecía azul. Tan grande como un armario ropero que le pasaba dos cabezas. ¿Qué íbamos a hacer con él? Habría que buscarle un sitio pero ella ya ocupaba el mejor. ¿Juntos? Realmente, hacían muy buena pareja. Su contraste me pareció una auténtica belleza pero, sobre todo, su armonía.

Vintage&chic / Leticia Blanco

Este es mi aporte (264 palabras) para la convocatoria que organizo esta semana. 
Picando en la imagen puedes ir a ella y al listado de participantes.

17 de julio de 2022

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...


Contrastes

[21 de julio de 2022]

A lo mejor los contrastes tienen su encanto.


La luna, blanca. El gato, negro.

De nuevo me toca organizar este tema de los jueves. Sé que por estos lares hace mucho calor y algunos andamos de vacaciones y algo más desconectados. Ha de haber tiempo para todo. Por el otro lado, la cosa es más cruda y rige el invierno. Somos un mundo de contrastes así que de eso va a ir mi dinámica de esta semana.


Una persona, un país, una ciudad, una historia de amor... o de vida. Emociones. Sentirse triste mientras se sonríe. Llorar de alegría. Sentimientos perennes a pesar de las ausencias o las lejanías. Lo moderno frente a lo antiguo. Lo superfluo ante lo profundo. Ver la tierra arder mientras al otro lado la lluvia llega al cuello. Más de cuarenta grados a la sombra. El calor ahoga.  El aire quema. El sol se pone. La ciudad parece dormir. La vida despierta en otra parte. Amanece. El mundo está, efectivamente, lleno de contrastes. De contenido, de tonos, de texturas, de raíces... Antagonías, tal  vez.

350 palabras como mucho, a poder ser, y el enlace lo dejaremos en esta misma entrada donde también compondré la lista de participantes.
Os espero el jueves.
Muchas gracias por vuestra atención y colaboración.
Besos y abrazos.



LISTA DE PARTICIPANTES

14 de julio de 2022

Corazones sin alma...

Un Jueves, Un Relato 
Página 29, un párrafo al azar y una historia inventada



 «Las cascadas estaban cerca y el ruido de su caída, precipitándose ininterrumpida, llenaba la lúgubre quietud de aquel bosquecillo (donde no corría ni el aire, ni una hoja se movía) con un sonido misterioso, como si la paz rota de la tierra herida se hubiera vuelto de pronto audible allí». 
El corazón de las tinieblas 
 Joseph Conrad 


Una presión en el pecho. Un golpe audaz reventándome las entrañas. Otro barreno rompiendo las tripas de la tierra y aquellas figuras, caducas y dejadas, con los blancos rotos y desgastados, con los huesos agrietados bajo la piel, bajaban la cabeza sin mirar al cielo que los cobijaba. Igual el cielo solo lo veía yo y ellos veían las simples sombras del infierno.

Y como si de una metamorfosis se tratara, sentí mi cuerpo convertirse en agua, volar cascada abajo y estrellarme contra la superficie enfurecida que escupía espuma por su boca,  hacer mil arabescos desde la profundidad hasta tocar de nuevo el aire y volverme mansa mientras los cánticos, aparentemente alegres pero tremendamente lastimeros, fluían entre el viento ausente, rozando las hojas de los árboles que, como lágrimas, caían por propia inercia. Un caos en mi mente. Salí corriendo de ahí, sin mirar atrás, sin escuchar nada ni a nadie. Tal vez fuera cobarde pero ni mis pies ni mis manos podrían dar libertad a quien, sin voluntad, se arrodillaba en el suelo sin ni siquiera pedir clemencia.

Cuando llegué al campamento había perdido toda noción del tiempo y creo, sin riesgo a volverme más loca, que también de la realidad. Las moscas hacían un zumbido raro y el otro lado de las chozas parecía un pandemonio que no lograba discernir. Alguien vino en mi busca: ¡Por Dios!, ¿como ha llegado hasta aquí? Y de entre las sombras de mis ojos, atisbé la forma de otra voz: ¿Está muerta? No la reconocí. No, todavía, no.

Pero un olor a muerte me profanó por completo... como si todas las cloacas del infierno se hubieran abierto ante mí.




Este es mi aporte (277 palabras)  para la convocatoria juevera de Inma desde su blog "Molí del Canyer" donde podéis, si os hace, leer más historias.

De paso, he hecho un poco de trampa y he introducido la palabra metamorfosis para "Contando las semanas", propuesta de Sindel desde su blog.