Mis letras, mis palabras, mis frases, mis sentimientos…Todo cuanto plasmo, aún sin dejar de ser de mí, de mi marca, te pertenecen en pensamiento desde este instante en que tú me lees…

© ɱağ

Desde 2014

Y cierro los ojos para abrir mi ánima…

30 de diciembre de 2015

Sé... Quiero que seas...

Sé viento en mi calma, caracola en mi mar;
pasión en mi ternura, paz en mi destemplanza.
Dibuja esos arabescos a contracorriente, 
arriba y abajo, de lado a lado, 
en el espacio que nos separa, en el tiempo que nos limita.
Sé la fuerza en mi flaqueza, las hojas verdes en mi rama seca,
la piedra del río que me hace brincar, 
los besos que se tropiezan en mi boca, 
los abrazos que me queman en los brazos...
Sé ese deseo que me desborda, 
sé aura en mi alma, caricia en mi carne...; 
el corazón que palpita al unísono con el mío...
Sé quien tú quieres ser en mí...
Sé parte de mi Yo, ese tú que me complementa.


28 de diciembre de 2015

Fin...


Tres letras que no siempre indican un final y sí un principio, pues al final del camino hay un destino, al final del día viene la noche, al final de esta llega la madrugada vestida de rocío e iluminada por el sol…
Y siempre, al final, hay algo más… aunque sea desconocido.

Fin no es siempre algo que deja de ser. Fin es un paso nuevo, una nueva meta, un nuevo comenzar… algo positivo.

El fin último es la felicidad, esa que nos aportan las personas de alrededor o esas otras que están a miles de kilómetros pero con las que no hay distancia en realidad, con la sonrisa que se dibuja en una boca y nos ilumina el rostro; ese apretón de mano cuando conoces a alguien o ese par de besos...
El fin de año da pie a otro nuevo, más y mejor.

Dime que hay un mal fin y te demostraré que no existe el fin porque el fin siempre es un punto y seguido aunque también haya un punto y final pero eso se lo dejo para otr@s porque siempre, siempre, siempre hay algo nuevo. Siempre. Sí, cierto que algo queda atrás. ¿Y? 
¿Acaso cuando se cierra una puerta no se abre una ventana?
Al fin es eso. Abrir y cerrar.
A fin de cuentas, todo depende de qué quieras acompañar a ese Fin.
Soy optimista, al fin y al cabo, es lo que nos hace ir para arriba.

Al fin, te hallé en ese camino que nos une.
Al final, te quiero por todo lo que me aportas.
Al final, sabes que te Amo.
Y eso es el principio de todo.
Más allá del Fin pues lo nuestro es
Amor sin 
Fin

Fin, palabra propuesta por Sindel desde su blog
Palabras de Sindel"


Gracias por este detallito, Sindel.


26 de diciembre de 2015

Ven...

Ven, búscame.
Ven y siénteme.
Deja que tus ojos dibujen la línea perfecta a seguir 
por tus manos llenas de instintos, 
que se derramen tus besos sobre mi piel y la humedezcan.
Bebe mis alientos mientras bosquejas en el centro de mis universos, 
plasmando estrellas que se deslizan entre mis muslos 
como gotas de agua que impregnan tu cuerpo 
y perfilan esa línea erecta que se abriga al amparo de tus envites.

Ven. 
Tenme. 
Seme. 
Sé por mí, en ti. 
Por ti, en mí. 
Ven.


22 de diciembre de 2015

Navidad...

Llega la Navidad, época que por x motivos pronto dejó de ser santo de mi devoción. No le rezo pero tampoco la menosprecio. Tal vez aprendí demasiado pronto que su magia no radica en el 25 de diciembre ni en los regalos de Papa Noël o de los Reyes Magos, sino que está compuesta por todos los 365 días anteriores,
por ese camino de piedras y estrellas que vamos caminando a buen paso,
a traspiés o tan lentamente que parece que no avanzamos.

No ha sido un año fácil. Me imagino que nunca hay años fáciles pero unos se sienten más que otros. De todas formas, siempre hay que poner en la balanza de lo bueno lo mejor,
y si hay que hacer trampa en este caso, se hace.



He conocido gente estupenda,
y he apartado de mi vida a otra.
He afianzado sentimientos de amor y cariño, de amistad de verdad.
He superado obstáculos con los que no contaba.
He confirmado que no es oro todo lo que reluce
y que no todo el monte es orégano.
Se me han rasgado las rodillas de los golpes al suelo
y me he dejado las yemas de los dedos en la escalada.
Se me han hinchado los ojos por lágrimas derramadas
y dolido el corazón...
(ojos más bonitos y corazón más fuerte).
Pero sigo siendo yo y mis circunstancias,
aprendiendo de ti y de las tuyas,
de vosotr@s y de las vuestras.



Y, al final, es eso lo que merece la pena: El cariño, el respeto, las ganas de ser y estar, el abrazo que no esperas y te llega, el beso que te dan en la mejilla o ese que te estampan en la boca y te hace temblar por completo..., la reconciliación, la familia, los amigos... Y un@ mism@.
 Esas pequeñas cosas que nos hacen ser mejores y sentirnos dichos@s.

Me da igual que sea Navidad, Pascua Bendita o el Día de la Marmota.
Lo que me importa es el Sentimiento.
Hoy es un día cualquiera pero no un día más.
Simplemente, gracias por ser parte de mí día a día.


¡Feliz Navidad y Mejor Año Nuevo!


20 de diciembre de 2015

Luna...

Tú, que mueves mis mareas,
que influyes en mis cosechas,
que me acaricias al ritmo de tus amaneceres.
Tú que has visto mis lágrimas,
respirado mis sueños,
elevado mis deseos.
Tú, que cada noche me muestras su nombre,
que me hablas de él,
hombre magno elevado de espíritu,
guardián de mis amores,
de mis sensibilidades y sentimientos;
porque tu cielo es su cielo… y mi cielo.

Tú, bella, blanca, pura…, callada,
inmensa…,  cómplice, encumbradora e incubridora…
incógnita envuelta en mil y un misterios,
sin cara oculta...
Tú que eres inspiración de poetas,
testigo mudo de amantes,
de él y de mí, de ese Nos.
 Tú que eres el yo que se viste de hembra
y el ocaso es tu sombra,
quien me abriga,
pues cuanto más se acerca, más tú brillas .

¡Bentido el mar de tus lagunas!
¡Bendita la sed de tu alma!
¡Benditos los secretos que nos unen en tu nombre!


Tú, que emerges Hechicera,
plena de sortilegios y magias.
Tú, simplemente Yo.
Luna.

Luna, palabra propuesta  por Sindel desde su blog

17 de diciembre de 2015

Carne y alma...


Somos ese manojo de CARNE y ALMA que nos acerca en silencio,
que nos llena de pasión para descubrirnos en el otro.
Somos los sentimientos que florecen desde el elipsis
como ese beso que se roba al viento,
como esa caricia que eriza la piel,
que acaba haciéndonos agua,
agua que nos mueve,
que nos revienta y desborda…
Somos versos convertidos en suspiros  
que rebosan la boca y destilan gemidos y jadeos.
Y somos esa carne para vestirnos de pasión.

Sangre y luz…
Esencia y llama.

 Fuego cauterizado en las entrañas.
yemas de dedos que tocan dejando huellas;
labios que como mariposas aletean;
piernas que se cruzan y se enredan
en  el instante previo al que tu cuerpo y el mío
se fundan en el más denso de los abrazos,
el que mata, el que da vida,
en ese que se aleja de la piel y  une almas,
realidades pinceladas de gritos 
que brotan entre las comisuras de los labios
en ese penúltimo aliento, ahí
donde tu nombre y el mío se imploran y se beben…

13 de diciembre de 2015

Diferente...

Me cuesta mirarte a la cara pero, en cambio, no soy tímido. A veces te grito como si estuviera a miles de kilómetros y otras, tan bajito que no me oye ni el cuello de la camisa.
A veces sonríes y no sé por qué lo haces. Tampoco sé por qué lloras o por qué me haces esas muecas. Parecen divertidas pero no las comprendo. Y yo…, yo no siempre sé expresar cómo me siento.

Seguro me miras extrañado cuando hago esos movimientos raros con mis brazos. Me dices que soy un “culo inquieto” porque no aguanto mucho tiempo sentado. Me dices “loco” porque hablo conmigo mismo en voz alta, y me dices “trasto” porque estoy cambiando constantemente las cosas de sitio… Pero todo eso que hago, lo hago solo para relajarme, para sentirme mejor cuando algo me gusta o me asusta. Lo llaman “estereotipias”.
No me río de tus chistes, es verdad. Es que no los entiendo, como tampoco entiendo cuando me hablas con doble sentido y te vuelvo loco cuando empiezo a hablar de esas cosas que tanto me gustan. Sí, es verdad, puedo ser muy cansino. Pero te encantan mis poesías.

Dicen que Newton y Einstein, Bill Gates, Steven Spielberg, Tim Burton y Sheldon Cooper de la serie The Big Bang Theory son como yo.

Sé que te cansas de jugar conmigo porque has de demostrarme cómo hacerlo y despacito para que lo pueda comprender. Por eso, juego tanto solo como si estuviera en mi mundo. Y escucho sonidos que tú ignoras, que golpean en mi cabeza como si tuviera una gran campana en ella.

Si a ti los cambios inesperados te alteran, ¡imagina a mí que ya me cuesta salir de mi rutina habitual!

Sí, me ves diferente a ti, pero somos iguales. Solo soy  un “niño asperger”. Un niño con Trastorno Generalizado del Desarrollo. Igual que tú pero con alguna diferencia. Y me encanta que seas mi amigo.


Diferente, palabra propuesta  por Sindel desde su blog

9 de diciembre de 2015

Aquel día...

La fecha en la que nos conocimos no la recuerdo si tú no me la dices. Tampoco recuerdo la del día que nos besamos por primera vez pero sí recuerdo aquel día que lo cambió todo. 
Me enviaste el desayuno a casa, con globitos, un peluche y una nota. Exquisito.
Me regalaste tantas flores que hubiera podido montar una floristería: Calas, margaritas, rosas...
Me escribiste una carta de amor. Preciosa, por cierto. Me la he aprendido de memoria. Te quiero.
Me invitaste a cenar a aquel sitio tan bonito e hicimos el amor como locos aquella noche.

No podía ser más feliz. Me conformaba con que en ese momento, el mundo, el tiempo, todo, se detuviera. No había nadie más que tú. Nadie más que yo.
Despertar y que tú fueras a partir de ese momento lo primero que viera... Ya no tendría que mirar el móvil para ver tu sonrisa. Y los besos no serían sonoros a través de la línea para decirnos buenos días o buenas noches. Te tenía ahí, entre mis brazos, entre mis sueños hechos realidad…  Y no de alguna noche en otra.
Podía tocar tu piel, sentir tus besos, respirar tu aliento… Pronunciar tu nombre.
Y tú pronunciar el mío, burlándote, porque sigues diciendo que suena a orgasmo.
Sabíamos que queríamos pasar el resto de nuestra vida juntos.

Apenas había amanecido y la ciudad seguía despierta en su rutina de siempre. Yo puse la cafetera para tomarnos un café antes de que te marcharas. No tenías que ir a trabajar pero te reclamaron con urgencia. 
Las noticias se radiaban de fondo. Apenas hablábamos. Nos mirábamos. Nos abrazábamos. Me consolaste. Estábamos sobrecogidos pero me demostraste tu temple. 
Estuve cuarenta y ocho horas sin verte, sin apenas saber de ti... en medio de aquella locura.


Confirmé cuán importante eras para mí. Cuán importante sigues siendo en mi vida.
Y aquel día11 de marzo de 2014, nos comprometimos pero no solo entre nosotros, sino con la Vida.



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Desde su blog “Lazos y Raíces”, nuestra amiga Dorotea nos invita a hablar de aniversarios cruzados, es decir, acontecimientos importantes a nivel social que hayan coincidido con otros personales.

6 de diciembre de 2015

Pasión: Fuego y Mar...

En mi alma tengo el fuego que la tuya necesita,
intenso y vibrante como el más fiel de los vientos,
como el que te lleva mi nombre, como el que acaricia tu piel
y como el que eleva tus olas y embravece tu espuma.
quebrando los silencios que se hacen susurros,
y  al susurro le sigue mi beso, ese que te enaltece, que te delira…

Y  somos esa lluvia que atrapa, envuelve, empapa 
y nos da vida gota a gota…
Y te recorro, como cada una de ellas,
en el latido de tu corazón, en el recorrido de tus venas…
hasta hallar ese sueño, voluble de instantes, 
donde me prendes en tus brazos,
asientes en mi calma, dispensas los deseos 
que hasta el alba persisten;
y allí, en la inmensidad del amanecer,
 en los arreboles de la madrugada,
nos convertimos de nuevo en carne, 
pasión con pasión, deseo con deseo…
de almas encontradas, de almas halladas…
y henchidas...

Pasión, palabra propuesta  por Sindel desde su blog

3 de diciembre de 2015

Delírium...

Miro al gato y trepa por la pared vestido de azul mientras el ratón aplaude desde el suelo.

Bajo la escalera y el escalón es si o no, blanco o negro, y soy la nota discordante del verbo bajar y la asonante del verbo subir.

Camino por la calle. Miro de un lado a otro como si todo fuera nuevo. Y nadie me observa. Supongo que no sé usar el "whasapp". Es más, no sé ni escribirlo.

La princesa ha dejado de ser rosa y el príncipe, azul. Ahora son dos gilipollas que se odian.

Otelo ha decidido dejar de ser moro tal y como están las cosas. Se ha quitado la barba, se ha puesto lentillas verdes y ha decidido aprender chino y comer tocinitos de cielo.

Deshojo la margarita, y ni sí ni no. ¡Vaya ayuda!
¡No le pidas peras al olmo!

Me preguntas por qué. Por qué qué, qué por qué, porque, porqué o por que… ¡Qué sé yo! ¿Tiene que haber tantos por qué?

Y mientras se acaba el cuento me invento una historia de esas en las que crecen los enanos cuando se encogen los gigantes, y la casita de chocolate se la fuman dos okupas, mano a mano, mientras cantan el "mea culpa" en papel de lija.

Y para más INRI, me preguntas si te quiero. ¡Yo estoy loca, chaval! Aunque tú eres quien me baja la luna cada noche, quien me pinta el sol cada mañana, quien se dedica a contar los lunares de mi piel, quien me regala poemas de amor sin rima...
Me besas y alucino. Admites “locura transitoria”.
Y cuando te digo que no entiendo nada, me dices que te lo explique y cuando te lo explico, me dices que no me comprendes.
Que si digo porque digo, que si no digo porque no digo... ¡que Dios me entienda porque el demonio ya me cuestiona!

Y al final, cada loco con su tema. Tú metiéndote en todos y yo no saliendo de ninguno.
¡¿Y tú me hablas de delirios?!
¡¡¡Sírvete tú mismo!!!

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Mi delirio es lo que aporto para este jueves, en base a uno de los temas propuestos por Neo (Moni) en su blog "El extraño mundo de Neo" donde podéis leer otros textos con otras temáticas.
Yo, de entre todo, decidí delirar un poco... O no... Qui sait?


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Acólitos...