Mis letras, mis palabras, mis frases, mis sentimientos

Todo cuanto plasmo, aún sin dejar de ser de mí, de mi marca, forma parte de ti desde que estás aquí

© ɱağ

Azul deMağdalia Mağade Qamar

Desde 2014

Y cierro los ojos para abrir mi ánima

14 de octubre de 2021

El cielo oscuro...


Composición de Neogéminis


Un Jueves, Un Relato
Frases y escribe





Las alturas se vestían de un negro ébano casi sepulcral y un infinito de estrellas refulgían en él. Un haz de luz cruzó el cielo como partiendo la noche y mi corazón se paró mientras mis ojos intentaban vislumbrar qué era lo que habían visto. Con más ansias que prudencia salí de casa, atravesé el agreste jardín delantero y salté el murete de piedra. Avancé inconsciente, motivado por una curiosidad desconocida en mí. Ni los ladridos de Carpacho me hicieron mirar atrás. Sus instintos eran más intensos que los míos. No sé cuánto tiempo estuve corriendo ni cuándo mi perro dejó de seguirme. Llegué más allá del río y bordeé el remanso en el que reposaban las almadías para la competición del fin de semana. Lo que vi... quiero creer que fue real, aunque saberlo no cambie nada a estas alturas, me dejó totalmente impactado. Ni iba a encontrar las palabras ni a quién las creyera. Pensé que alguien más lo habría visto, que habría más ojos aparte de los míos pero no... O nadie dijo nada al día siguiente ni en los días que siguieron. Ni siquiera una noticia en la prensa salvo el hecho de que una bola de fuego había atravesado el cielo. Era más que una bola de fuego. Carpacho y yo lo sabemos. Así nacía mi secreto aunque estoy convencido de que no es solo mío.


Esta es mi aportación de esta semana (231 palabras). Moni nos propone una dinámica tomando dos frases —he cogido tres que me venían al caso— de las que ella plantea en su convocatoria. Picando en la imagen, podréis leer a otros participantes.

7 de octubre de 2021

Watanka...

Un Jueves, Un Relato
Caballos

La primera vez que nos vimos fue en mis sueños... Tal vez también en los suyos. Nos miramos entre la sorpresa y el sabernos reconocidos. El viento agitaba sus crines, mis cabellos y mi falda. En aquella ocasión, relinchó y se puso de pie antes de emprender carrera ladera abajo. Pude sentir su galopada dentro de mí, cómo comulgada con los latidos de mi corazón.

Mis sueños con él eran recurrentes. Soñar con un caballo ruano o un bayo es normal pero con un caballo alpino y blanco como aquel, según el hechicero de la tribu, es una señal del Gran Dios. Mi padre me contaba que los caballos blancos son caballos que no tienen color, que Manitú los crea así para que cada uno los veamos diferentes pero que solo una persona podría ver su verdadero espíritu y solo entonces, el Gran Espíritu permitiría que sus almas estuvieran en conexión eterna.
Siempre me pareció un mito. Nuestra tribu, así como las vecinas, está llena de leyendas y rituales pero aquel amanecer pude tomar verdadera conciencia de lo que todo ello significaba.  Había soñado con él una vez más y al despuntar el alba algo me despertó. Salvo los guardias, el resto dormía, pero para ellos aquello que a mí me había despertado estaba pasando desapercibido. Atravesé el poblado para llegar al río. La Luna Gusano brillaba en todo lo alto y bailaba sobre la corriente del río. Entre las ondas del agua surgió el gran caballo blanco. El caballo de mis sueños, con quien hablaba y cruzaba las praderas, con quien me sentía especial y con quien parecía estar conociéndome a mí misma. 
Sobre sus lomos ascendí la colina. Estaba tan pegada a su cuerpo que me percibí latiendo dentro de él. Desde ahí arriba, con el valle a mis pies, con el viento abrazándome, con la luna alentándome en su despedida y recibiendo las primeras caricias de la gran bola roja,  comprendí porque había pasado de ser "la niña sin nombre" a ser Waka-Tanka. "Watanka, el gran misterio". Porque yo poseía el alma del caballo blanco.


Este es mi aporte (348 palabras), quitando los nombres, lo demás pura imaginación para la convocatoria de Myr  desde su blog "De amores y relaciones" (participantes) convidándonos a hablar de caballos. 

26 de septiembre de 2021

Cierre de Convocatoria...

¡Por fin es domingo!  
¿¡Qué decir de la participación esta semana!? Encantada con toda ella. Magníficos relatos, diferentes puntos de vista: más líricos, más controvertidos, con rasgos de humor y otros con raíces más dramáticas, por decirlo de algún modo.  Reflexiones que abren la carne y más allá. Historias tiernas, con parábola... Cada aporte, una experiencia.

Los jueves son algo especial, sobre todo porque nos unen cada día un poquito más a través de estos senderos de letras, opiniones y perspectivas. Agradeceros una vez más todo vuestro interés, toda vuestra colaboración y os emplazo a visitar Molí del Canyer donde Inma nos invitará a una nueva dinámica. 

Cuidaros mucho y no olvidéis sonreír e intentar sed felices. 
Besos y abrazos.