En el telar de mi ser, entrelazo las letras que brotan de mi alma,
tejidos de emociones que danzan sobre este lienzo negro que, ante tus ojos, se ilumina.

Aquí confluyen los latidos y los desvelos de otras horas ajenas al dogma,
donde cada palabra es un puente y un testigo de este vínculo,
donde deseo que el tiempo se detenga y la eternidad se haga presente.

9 de agosto de 2014

Cada noche...

Me has dejado con el sabor del penúltimo beso,
con el olor de tu piel resbalando por la mía,
con el bramido de tu garganta clavado en mi boca,
entre mi saliva y mi lengua,
en trémulo palpito, como la llama de una vela, queda mi cuerpo;
con el corazón encallado en el involuntario ritmo del centro de mis entrañas,
ese que se desvive en la parábola triangular que dibujan mis piernas.
Y mientras regresas, te sueño.
Y como cada noche te esperaré,
como cada noche...  para entregarnos a esa irremediable locura
que es pasión, lujuria y amor 
y, como cada noche, regresar con el penúltimo beso.

4 comentarios:

  1. Una noche entregada de pasión, que deja sabor a lujuria, deseo, beso y vida.

    Un beso.

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  2. Tal vez posponiendo ese beso final.

    Un dulce beso y buen fin de semana.

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  3. Gracias por vuestra visita y por vuestras palabras. Siempre hay que dejar un beso en el tiempo, en el espacio, con las ganas... Así nunca habrá un último beso (de momento).
    Besos grandes.

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Sueña porque soñar es vivir y vivir es sentir...