De cara a la puerta recordé que el deseo me perseguía...
En el telar de mi ser, entrelazo las letras que brotan de mi alma,
tejidos de emociones que danzan sobre este lienzo negro que, ante tus ojos, se ilumina.
Aquí confluyen los latidos y los desvelos de otras horas ajenas al dogma,
donde cada palabra es un puente y un testigo de este vínculo,
donde deseo que el tiempo se detenga y la eternidad se haga presente.

Entonces, no lo pienses más, abre la puerta a ese deseo, y sumérgete en su mundo de pasión.
ResponderEliminarUn beso.
Hay que dejarse alcanzar ...
ResponderEliminarBesos dulces y dulce fin de semana.
Ten cuidado, no se vaya a abrir de golpe y te lesione ;)
ResponderEliminarBesotes
No hay que abrir la puerta. La historia está dentro. En el mismo espacio que yo :-)
ResponderEliminarBesos.
¡Qué malo, Gùde! Pero una chica como yo, es mujer precavida :-)
No hay que abrir la puerta. La historia está dentro. En el mismo espacio que yo :-)
ResponderEliminarBesos.
¡Qué malo, Gùde! Pero una chica como yo, es mujer precavida :-)
Espero te haya alcanzado
ResponderEliminarUn beso, niña