plumas suaves de huellas que desearían borrarse,
fundirse en
ella mientras la despiertan.
Haces que me estremezca.
La piel tiembla.
Mi corazón palpita…
tanto..., tanto,
que duele…
tanto..., tanto,
que duele…
Mi respiración se
agita ante tu aliento,
ante el fuego de tu mirada.
ante el fuego de tu mirada.
Mis piernas se aferran a
tus caderas.
Tú, ancoras en mis esencias.
Tú, ancoras en mis esencias.
Tu cuerpo se disuelve con
el mío,
en el momento preciso;
cuando la mente se relaja, se evade…;
cuando la
entrega de mi corazón se une a la tuya…
cuando en un solo latido,
tu piel y mi
alma,
mi alma y tu piel…
rugen al unísono.
Y tuya soy.
Mío eres.


