En el telar de mi ser, entrelazo las letras que brotan de mi alma,
tejidos de emociones que danzan sobre este lienzo negro que, ante tus ojos, se ilumina.

Aquí confluyen los latidos y los desvelos de otras horas ajenas al dogma,
donde cada palabra es un puente y un testigo de este vínculo,
donde deseo que el tiempo se detenga y la eternidad se haga presente.

19 de septiembre de 2017

Rugir...

Tus manos en mi piel, 
alas de mariposa, 
plumas suaves de  huellas que desearían borrarse, 
fundirse en ella mientras la despiertan.

Haces que me estremezca. 
La piel tiembla. 
Mi corazón palpita… 
tanto..., tanto, 
que duele… 

Mi respiración se agita ante tu aliento, 
ante el fuego de tu mirada.
Mis piernas se aferran a tus caderas.
Tú, ancoras en mis esencias.

Tu cuerpo se disuelve con el mío, 
en el momento preciso; 
cuando la mente se relaja, se evade…; 
cuando la entrega de mi corazón se une a la tuya… 
cuando en un solo latido, 

tu piel y mi alma, 
mi alma y tu piel… 

rugen al unísono.

Y tuya soy.
Mío eres.

11 de septiembre de 2017

Éternels...


Je suis le vent du désert qui déplace tes dunes. 
Je suis la sorcière de tes rêves. 
Je suis le murmure de ton âme.. 

Je suis la lune et la nuit. 
Je suis le rosée de ce matin d'automne. 
Je suis la rosée d'un matin d'automne. 
Je suis une plume de tes ailes noires. 

Et je suis la pluie de printemps qui te mouille… 
Et tu es le feu, 
le rêve et le cauchemar, 
et le cri, et les ténèbres. 

Tu es le givre et l’Aigle Noir… 
Tu es les vagues de la Mer de la Lune…

Tu es...
Tu serás... 
Mes Yeux.
Mon Coeur.
Mon Âme.

Je suis...
Je serai...
Tes Yeux.
Ton  Coeur.
Ton Âme. 

Ta Parole.

Nous serons Éternels.


4 de septiembre de 2017

Sudarios en tu pecho...

Emergí de entre las sombras, 
con la noche a mi cara
y la luna en ese oscuro zenit 
tatuado a mi espalda. 

Prendí de los sudarios de tu boca 
un infinito de cien soles, 
engarzados en mi Sino... 

Crepúsculo de sueños devorados con caricias. 

Reos los silencios en las caracolas de mis latidos, 
ensoñados como los córvidos nacidos
de las astas de los ciervos negros. 

Aliento y flores nocturnas me encauzan.... 
Y, de las lianas de mi cuello, 
brotan las yedras salvajes 
que me eslabonan a tu pecho.