Sean mis rayos luces etéreas que velen los
montes de tu alma.
Los que acunen todos tus ocasos
cuando el rubor de las batientes
tañan los acantilados de tus penas,
e iluminen tus pasos en las noches
de tus pensamientos,
vagos o altivos, inspirados de amor
y nostalgia.
Este fragmento de un poema mío, Dádiva, ha sido elegido para formar parte de una Antología fruto del III Concurso de microrrelatos románticos
"Porciones del alma" que organiza Diversidad Literaria.
21-septiembre-2016

Un fragmento precioso... darse sin romana, con el todo por bandera... darse para ser-le.
ResponderEliminarMil felicitaciones, mi querida Mag.
Mil besitos preciosa.