Un Jueves, Un Relato
Desde mi ventana... la vida sigue
Y luce el sol. Reina un curioso silencio que los pájaros, tal vez extrañados, acompasan juguetones mientras se regocijan en un charco de tierra entre los claroscuros de unos árboles demasiado jóvenes. Un perro ladra a lo lejos. O dos. Se oye música. No es celestial pero acompaña. Parece que ya no me molesta tanto. Quizá la paciencia sigue buscando límite o mis pensamientos han aprendido a volar más alto.
Aquí dentro, a este lado de la ventana abierta, entre el jolgorio de los gorriones y algún verderol de fuera y el teclado bajo mis dedos... otro silencio calmo, preludio de lo que mis ojos verán y mis oídos escucharán al medio caer de esta tarde de una hora más, cuando rompa un clamor. Y tú, tumbado sobre la cama, acoges sin ganas el libro de nunca acabar. Te remueves como si la postura te buscará pero tú no la encuentras. Y, como un potro, relinchas.
Cierro la última frase por hoy. Huele a café y a hierbas emulsionadas. Tus huellas pasean por el pasillo. Me pregunto dónde vas... y estrellas un beso en mi frente. Abrimos la ventana esperando ese grito que habla sin palabras. Ese rumor que no es olas de mar ni el rugido del asfalto. Son voces de manos que, tibias, sonríen sin esperar más que otras palmas agitándose al aire, deseándolo atrapar, mientras un eco se escucha al fondo y luces de tonos naranjas y cerúleos fluorescentes, parpadean en un río de orillas breves pero estela larga, donde ondean los sinsabores que se alzan al vuelo, cielo arriba, buscando un camino de esperanza y libertad. Y estas braman una vez más, revoloteando alrededor, suspirando y clamando su presencia, vestida de ilusión, con chispas de luz en sus ojos... como en los míos, como en tu mirada que es reflejo de infinitas miradas, de infinitas ilusiones. De infinita esperanza. De pronta libertad. De vida, porque la vida, no lo olvido, sigue latiendo. Está aquí. Está ahí afuera, asiéndonos tan fuerte que duele... Y yo contigo.
Me hubiera gustado un vídeo pero por problemas técnicos no lo puedo subir así que os he dejado este corto montaje con 6 fotos del domingo, 29 de marzo. Dura apenas 30 segundos.
Este es el texto que sirve de aporte a la convocatoria de este jueves que promueve Inma, desde su blog "Molí del Canyer", donde podéis ver más.