En el telar de mi ser, entrelazo las letras que brotan de mi alma,
tejidos de emociones que danzan sobre este lienzo negro que, ante tus ojos, se ilumina.

Aquí confluyen los latidos y los desvelos de otras horas ajenas al dogma,
donde cada palabra es un puente y un testigo de este vínculo,
donde deseo que el tiempo se detenga y la eternidad se haga presente.

30 de junio de 2024

Cierre de Convocatoria...

Llegados a este punto, pongo punto y seguido a mi convocatoria juevera, no sin antes decir que todavía no he leído a todo el mundo, pero ando en ello. 
Quisiera agradecer la alta participación así como la calidad de los trabajos entregados —no dudo ni de la que los que todavía no he leído, mas la intuyo al otro lado del espejo—. Sin duda alguna, la temática de los espejos siempre da mucho juego, y así ha sido.

Hasta que nos volvamos a ver, que será en breve, os dejo en la batuta de Moni, que desde su blog nos propondrá alguna imaginativa dinámica para el jueves venidero.
Sin más, le cedo el anfitrionazgo y, lo dicho, nos vemos.
Reitero mi gratitud y hago un pequeño hincapié en repasar la lista de participantes por si alguien se ha colado a última hora —séase como yo, que voy siempre en el tren de las tres, ese que nunca llega a tiempo—, del mismo modo que valorar cierta mesura siempre que se pueda.

Si deseáis formar parte de los organizadores jueveros, podéis escribir a Moni —dejarle un comentario en su blog— y así os pondrá en la lista. Os digo siempre que es un trabajo de gran satisfacción, aunque implica su tiempo y su pensamiento. Aquí hallaréis el inventario o guía con sus anfitriones, pasados y futuros, así como las temáticas tratadas hasta el momento.

Imagen de la red

23 de junio de 2024

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...

El espejo

[27 de junio de 2024]


Ilustración de Hans Christian Harald Tegner, conocido como Hans Tegner

Desde este punto perdido, me acerco con cierto sigilo para susurraros al oído, como si de una invocación se tratase, el tema que propongo para este próximo jueves.

Puestos a imaginar, imagínenos —aunque alguien ya lo ha hecho antes y creo que tengo especial fijación por los espejos a la hora de escribir— que nos levantamos una mañana tan ricamente, tranquilos, con cierta energía, incluso contentos. De pronto, camino de alguna parte, a por ese café o para cubrir esa apremiante necesitad matutina, nos cruzamos con un espejo —mágico para bien, maldito para mal—. El espejo es una representación paralela de la vida, donde todo parece idéntico pero está invertido. Es como ver desde el otro lado mas con los propios ojos. 
Nos vemos, nos miramos, y algo no nos cuadra. ¿Qué es lo que no cuadra? ¿Nosotros? ¿El fondo a nuestra espalda?  Todo es reconocido, ¿pero hay algo real que no vemos en ese reflejo? O al contrario, ¿sabemos que no está pero aparece reflejado en el espejo? ¿El espejo es el reflejo de un infinito que no alcanzamos a comprender? ¿Evitamos mirar en el espejo cuando no hay luz? ¿Tememos que la mente juegue con nuestros miedos y las sombras de la oscuridad? ¿Vemos los recuerdos de un pasado? ¿Estamos solos en nuestro reflejo?


A partir de este momento es de donde y cuando surge la historia, en el estilo y forma que mejor convenga, con las aproximadamente 350 palabras de rigor y toda la imaginación posible.
Sencillo, ¿no? 

Os espero el próximo jueves para formalizar la lista de participantes. Como imagen, ya sabéis, podéis elegir la propuesta o una que os guste y vaya más acorde a vuestro trabajo.

Muchísimas gracias.
Besos y abrazos.

LISTA DE PARTICIPANTES

26 de mayo de 2024

Bajo la lluvia boreal...

Un Jueves, Un Relato
Fenómenos atmosféricos


La eternidad puede durar un minuto. Aquel fue mi minuto, tan eterno como efímero, tal vez porque nunca lo pude imaginar. El sol se había encabritado y una tormenta de nubes gigantescas brotaron de él, extendiéndose por el universo. Y allí estaba yo, contemplando el espectáculo, descubriendo que, entre la maraña de azules y verdes, de púrpuras y rojos, la lluvia, en un murmullo constante, acariciaba las hojas de los abedules y creaba charcos que reflejaban la estampa. Los campos, teñidos de un verde profundo, exhalaban un aroma a tierra húmeda y hierba fresca, mientras los suaves trinos de un pájaro nocturno se mezclaban con el susurro de la lluvia. 
Alejada de la orilla del río, bajo un refugio improvisado de ramas, observaba fascinada el cielo cambiante y percibí, en la soledad del momento, el arrullo de mi alma respirando la atmósfera bucólica que me envolvía. Fui una con la naturaleza en ese momento único y mágico.

Observando la aurora bajo la lluvia / Creación mediante IA / Mag

Este es mi aporte (158 palabras) para la dinámica juevera de esta semana. Picando en la imagen puedes ir, si deseas, tanto a la convocatoria como al listado de participantes.