En el telar de mi ser, entrelazo las letras que brotan de mi alma,
tejidos de emociones que danzan sobre este lienzo negro que, ante tus ojos, se ilumina.

Aquí confluyen los latidos y los desvelos de otras horas ajenas al dogma,
donde cada palabra es un puente y un testigo de este vínculo,
donde deseo que el tiempo se detenga y la eternidad se haga presente.

19 de febrero de 2023

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...

Ave

[23 de febrero de 2023]


¿Quién no ha tenido el deseo de ser pájaro? Volar sin límites, sentir el viento en las alas y observar el mundo desde las alturas. La libertad que otorga el vuelo es incomparable, y no hay nada que se le parezca. Pero, al igual que los pájaros, nosotros también estamos sujetos a las leyes de la Naturaleza y a los vaivenes de la vida convirtiéndonos en simples aves de paso.

¿Quién no ha conocido a un pájaro de mal agüero? O ser nosotros mismos uno de ellos presagiando desgracias y tempestades. ¿Quién no ha deseado abrir las alas, aletear y desprenderse del suelo para ser ave de altos vuelos y recobrar el verdadero sentido de la libertad? Volar hacia nuestros sueños y metas, aunque en ocasiones el precio sea ser el destino de otra ave, mas eso no nos ha de impedir seguir intentándolo.

¿No os habéis sentido alguna vez como un pequeño gorrioncillo bajo la lluvia?, desvalidos y solos? Así que, si alguna vez os sentís atrapados en el suelo, recordad que tenéis alas para volar. Y si veis a alguien que ahueca el ala, no precisamente las plumas para tomar los rayos de sol, no lo juzguéis. Quizás solo está buscando un poco de libertad en un mundo que a veces puede ser demasiado pesado. 


Se me han ocurrido todas estas preguntas y reflexiones pero os dejo a vosotros la decisión final para escribir un texto —en estilo y forma libres— que evoque o emule las sensaciones y emociones de sentirse un ave.

Os dejo volar hasta el jueves. Entonces, deberéis tomar tierra en menos de 350 palabras. Pondré aquí mismo la lista de participantes. Os recuerdo que tenéis completa libertad a la hora de elegir imágenes para vuestro texto.

Lamento no estar presente últimamente, y ya es mucho tiempo, pero la vida es así: no la he inventado yo.
Espero en breve concluir todos esos trabajos que limitan mi tiempo aquí, pero también me traen satisfacciones, y seguir con todo esto que tanto me llena.
Muchísimas gracias por estar ahí.
Besos y abrazos. 

PARTICIPANTES



12 de enero de 2023

Sazón...

Un Jueves, Un Relato
El tiempo que se escapa


Fluye el tiempo como ese deseo inalcanzable 
y, sin querer, consumado, 
como la eternidad plena de un suspiro, 
como el albor al acabar la noche.
Se hace agua y pisa arena,
arena que se eleva cual montaña que arrastra la edad...
Y se hace eco.
Eco en el vacío que se llena de remembranzas tardías y adormecidas.
De estelas que envuelven la vida y su destino:
rocío bajo lágrimas de fuego 
fugándose a la sazón del alma.


Mi aporte poético (77 palabras) para la convocatoria juevera de Inma desde su "Molí del Canyer", donde puedes encontrar los enlaces a otros tiempos que se escapan.

1 de enero de 2023

Doce campanadas...

Seis y veinte de la tarde. La invitación al baile de fin de año de Monsieur Dulce llegaba un año más. Sonreí y agradecí, confirmando mi presencia. De nuevo elegancia y sencillez en su presentación.

Habrá que ponerse el ajuar de la noche y destilar sensualidad desde la primera mirada hasta la última huella dejada al abandonar aquel salón donde las máscaras, ya caídas, resonarán como un eco en cualquiera de aquellos cuartos donde la magia se volvía caricia perversa o deseo consumado. 


Los velos cubren la noche como un misterio insondable y la magnificencia del lugar provoca un estallido en el pecho. Mis pasos, seguros, atraviesan el soportal. Se desdibujan bajo el hálito de una noche fría y estrellada. La música se escucha al fondo, tras las puertas que se abren de par en par ante cada anunciada llegada. Mi nombre se escucha rotundo y las miradas, al igual que se han dirigido hacia los demás, se fijan en mí. O tal vez no sea en mí, sino en la desnudez que se intuye bajo el chantilly rojo que me arropa. La piel es un tapiz escandaloso ante los ojos gazmoños como ante los lascivos.

Monsieur Dulce aparece sereno, con la mirada clavada en la mía. Sus pasos son tan pausados como firmes. Su sola presencia embriaga. Un ligero rumor aletea en la sala, por encima de la música que da la bienvenida. Una leve inclinación de cabeza a modo de atención. Unas palabras escuetas y un besamanos que, aunque no se estila, él lo impera con sus invitadas. Al tiempo, sutilmente, deposita una llave en mi mano. Pareciera que todas ocultan lo mismo. Es un juego donde el instinto más perverso, estoy segura, ha de ganar pues he aquí sus Dominios.

Bebidas y viandas, exquisiteces de bocado para el paladar, se extienden a lo largo y ancho en mesas soberanamente montadas. Nos podemos reconocer los unos a las otras, las unas a los otros, bajo las máscaras. La lista de invitados se va completando conforme se acerca la medianoche. Y como Cenicienta, antes de la doceava campanada, desaparezco por una de las escaleras, dirección a los abismos donde la perversión y el juego se abren tras aquella puerta y se confesarán los placeres más oscuros y los juegos intensamente depravados.  Arriba, la algarabía se funde con la entrada del año. Sueños y esperanzas se bañan en burbujas. Aguardo la luz del Señor desnuda de mis sombras, tallada frente a una cruz en aspas para cabalgar amarrada a un rosario de eslabones sobre un mar enfundado en cuero y nudos, para percibir mil caricias que quemen mi piel y la marquen a fuego en un silencio que, olvidando su sepulcro, se convierta en gemido y anhelo siendo, esto, brindis reservado para el Pecado. Ahora, solo cabe orar a la madrugada y un nuevo despertar sobre la carne entregada.
Amén.





Gracias, Mi Estimado Dulce, por otro magnífico baile.
Feliz Año para ti y para todos los asistentes; para quienes me han acompañado a lo largo de estos 365 días; para quienes hemos bordado sentimientos con puntadas de letras 
y hemos rubricado, un año más, esta hermosa amistad y camaradería; 
para quien desee la calidez de una sonrisa y el abrazo de un gesto; 
para quien, sabiéndolo y sin saberlo, es parte de mí y de todo este universo.
Por un Nuevo Año lleno de ilusión, de ganas, de sueños... 
y de muchas realidades que ir marcando en el calendario. 
©ɱağ