En el telar de mi ser, entrelazo las letras que brotan de mi alma, tejidos de sentimientos y emociones que danzan sobre este lienzo negro que mi pluma transfigura. Anhelo que cada palabra, cada trazo, trascienda y se convierta en eco en tu ser para fundirte en el velo mágico de mi memoria. Que mis versos sean puentes que nos unan en un abrazo sólido, y que mi tinta sea un testigo del vínculo que florezca entre tú y yo. En cada línea trazada, en cada verso susurrado, te escribo con el alma para que en el tapiz de nuestras historias encuentres el eco vibrante de mi ser y la esencia de este nuestro encuentro. Que mis letras sean hilos de un lazo indisoluble entre tú y yo, donde el tiempo se detenga y la eternidad se haga presente. En cada palabra entrelazada, en cada estrofa compartida, tejamos juntos la trama de un sentimiento duradero, donde nuestras almas se encuentren en todos los rincones de esta bella historia.

4 de enero de 2026

El Último Compás…

Hacía más de un año que no acudía al castillo de Monsieur Dulce. No quería hacerlo a lo grande, más bien del mismo modo en el que me había ido. 
No en un silencio sepulcral, pero sí en una ausencia tañida de cierta nostalgia. 

Mis pasos sonaban huecos y mi vestido arrastraba sobre la brillante madera del suelo. El corazón me latía con fuerza y una especie de espiral blandía en mi estómago. 

Había pasado el tiempo suficiente para que, tal vez, se hubiera olvidado de mí, pero el momento del baile también podía ser una buena ocasión para algo más que bailar. 
No sería pasión, sería redescubrimiento. 
Sería latido… sin pulsión. 
Un encuentro de miradas y, sí, también, de sensaciones que no necesitan nombre para existir. 

Crucé el umbral y el salón me envolvió con su aire cálido y la música que todavía parecía retener el eco de los pasos anteriores. Allí estaba él, girando suavemente con otra. Ella levantó la vista y me encontró, pero él no; su atención estaba dirigida a otro lugar, a otro compás que no era el mío.

Por un instante me quedé quieta, dejando que la escena me alcanzara en su totalidad: los movimientos medidos, la risa contenida de la otra, la indiferencia involuntaria de él; su mirada estaba fija en otro compás, en un instante que no me incluía. No sentí sorpresa ni celos, solo un reconocimiento de lo que había sido y aún era: un espacio que yo conocía, ahora habitado por otra presencia.

Respiré hondo y me permití avanzar un paso, apenas uno, calculando la distancia que me separaba de lo que deseaba tocar sin tocar. Cada giro de ellos parecía dibujar líneas invisibles entre nosotros, tensas y precisas, recordándome que aún podía decidir cómo entrar en aquel baile, aunque todavía no fuera el mío.



La música flotaba espesa, con un grave sostenido, cuerdas bajas, casi un susurro que obligaba a acercarse para escucharlo. Un vals lento, oscuro, de esos que no invitan a girar, sino a deslizarse, como si el aire mismo se moviese al compás. 
La máscara ocultaba lo evidente y revelaba lo esencial.

—Pensé que no volverías —dijo, sin mirarme aún, apenas un soplo que se perdió entre los acordes. 

No respondí. No hacía falta. 
Su mano encontró mi espalda con una delicadeza aprendida, no conquistada. 
No buscó, no apretó. Esperó. 
Solo entonces me permití acercarme un poco más, lo justo para que el espacio entre ambos dejara de ser seguro; ese espacio mínimo donde el cuerpo recuerda antes que la memoria… La tela, el calor, la respiración ajena marcándome el ritmo. 


Bailamos. 
Lento. Medido. 
El cuerpo entendiendo antes que la cabeza. 

Un roce de dedos al girar, más tiempo de lo necesario. La presión suave de su palma guiando el paso, mi respiración acompasándose a la suya. Nada desbordado. Todo contenido. Una pregunta que no debía formularse en voz alta. Yo no retiré la mano. Tampoco la apreté. 

Y en ese vaivén lento comprendí que algunas ausencias no son huida, sino promesa aplazada. Que volver no siempre significa quedarse, pero sí atreverse a sentir de nuevo. 
No es olvido, sino reserva. 
Que hay deseos que no buscan consumirse, sino permanecer tensos, vivos, exactos. 

Cuando la música murió, el silencio quedó suspendido entre nosotros. El abrazo se deshizo despacio, con una última cercanía que rozó la promesa. 
Él dio un paso atrás. Solo uno. El suficiente. 
Otras manos lo reclamaron, otras máscaras, otras presencias que no podían esperar. 
Antes de girarse, alzó la mirada.
No fue despedida. Fue sostén. 
Un hilo tenso entre dos cuerpos que ya no se tocaban. 

Nada había cambiado… 
y, aun así, aquella mirada quedó suspendida, latiendo sola, mientras la música volvía a reclamarlo.

Solo un baile: el baile de máscaras.





Imágenes del texto generadas por gemini @©ɱâğ


15 de julio de 2025

Para flipar...

Un Jueves, Un Relato 
El viaje que nunca hice


Poner ilusión en un viaje no es complicado. Lo difícil es que el viaje te elija a ti.
La oferta no llegó por correo ni por agencia. Llegó en forma de anciana: se sentó a mi lado en una plaza cualquiera y me dijo que debía ir al norte. Que el hielo sabía cosas. Que allí la luna canta.
Pensé que era una loca, claro. Hasta que me tocó la frente con un dedo gélido y el mundo giró. No sé si caí al suelo o me fui hacia dentro, pero cuando abrí los ojos ya no estaba en mi ciudad. No había edificios, ni relojes, ni ruido. Solo el susurro blanco del viento entre cristales helados.
Un chamán de ojos transparentes me esperaba junto a un trineo de huesos. No habló. Entonó una melodía grave, como el lamento de un planeta, y yo lo seguí.
Antes de partir, me ofreció un cuenco humeante. No sabría decir qué contenía: olía a resina, a piel, a algo antiguo. Lo bebí sin preguntar. Sin miedo. El sabor era salado, áspero, como si contuviera todas las lágrimas del hielo.
Atravesamos paisajes imposibles: auroras líquidas, glaciares que respiraban, espíritus de animales que se deshacían en escarcha al pasar. No tenía frío, aunque iba descalza. No sentía miedo, aunque me sabía diminuta ante todo aquello. Lo estaba flipando.
En algún punto, perdí la noción de mí. Dejé de ser “yo” para convertirme en tambor, en eco, en aliento.
Cuando desperté —si es que eso fue dormir—, la plaza estaba vacía. Solo quedaba un copo de nieve sobre mi mano y la vaga certeza de que algo se había movido en mí. Que estuve en Groenlandia sin billete ni maleta. Que allí el alma tiene casa y el hielo, memoria. Por lo demás, todo parecía igual.
Y entonces la vi: una valla publicitaria al otro lado de la calle. En letras gigantes, brillando bajo un sol de castigo que derretía hasta los adoquines:

«¡Groenlandia! Tienes que ir.
Inuits & Trips. Viajes con espíritu».

No sé si iré. Hay veces que esa vieja loca se cruza conmigo… y se ríe.
El olor a maría es impresionante. Creo que ahora entiendo alguna cosa.

Recreado con IA a través de bing  ©ɱâğ

Este es mi aporte (364 palabras) para la semana juevera promocionada por Campirela.
Si picas en la imagen, irás al listado de participantes.


11 de agosto de 2024

Cierre de Convocatoria...

Con más pena que gloria y con más vicisitudes de las esperadas, me presento para dar cierre a la convocatoria juevera que he tenido el honor de anfitrionar —un poco a destiempo, es verdad—. 

Me disculpo por enésima vez por no poder atender el reto literario como se debería hacer.  No quiero dejar los blogs, pero me doy cuenta de que no llego ni a escribir ni a leer a los blogs amigos y ni, por supuesto, conocer nuevas letras. Me estoy replanteando eternamente la cuestión, pero ya es otra historia que no ha lugar aquí.

Millones de gracias por la cantidad de aportes recibidos. Ya veo que el verano es para algo más que las bicicletas, así que no puedo estar más contenta y satisfecha por todo. Sí he de mencionaros que ando en las lecturas y ya os iré visitando poquito a poco.

Siento no poder responder adecuadamente, ni a tiempo, los comentarios que me vais dejando y, sobre todo, el no poder visitar vuestros espacios.

Ya, sin más dilación, doy paso al siguiente anfitrionazgo que corresponde a Moni quien desde su Blog nos invitará a una nueva aventura literaria.

Espero poder regresar en breve y deseo seguir formando parte de esta gran familia.
No olvidéis echar un último vistazo a la lista de participantes.
Muchísimas gracias de nuevo.
Besos y abrazos.
Nos leemos.

Chica escribiendoImagen creada con IA ©ɱağ 

10 de agosto de 2024

Bucear en la nada: Autopsicoanálisis profundo...

Un Jueves, Un Relato
El arte de no hacer nada

Ayer decidí no hacer nada.  —¿Decidir no hacer nada es no hacer nada? ¡Hummm!

Me acomodé en el sillón de la sala, ese que siempre me recibe con sus mullidos cojines, y dejé que mi mente se despojara de cualquier urgencia. El reloj en la pared marcaba las horas con su tic-tac constante, pero a mí no me importaba el tiempo. Cerré los ojos y simplemente existí.

El silencio me envolvía, solo interrumpido por el maravilloso canturreo de los pájaros y el suave murmullo del viento a través de las hojas. Respiré hondo, llenando mis pulmones con el aire fresco que entraba por el ventanal abierto. Mis pensamientos vagaban libremente, sin dirección ni propósito. Recordé la infancia, esos días interminables de verano en los que el único plan era no tener plan alguno, pero siempre surgía uno que nos llevaba hasta la hora de cenar.

La mente, sin las habituales preocupaciones, se convierte en un lienzo en blanco así que las ideas fluían, sin prisa, dibujando paisajes entre momentos blancos. Era un estado de gracia, un equilibrio perfecto entre la conciencia y la ensoñación.

De vez en cuando, abría los ojos y observaba las sombras que el sol proyectaba en la pared. Movimientos lentos y suaves, como una danza de luz y oscuridad. No había nada que hacer y, sin embargo, sentía que estaba haciendo todo. Exploraba los rincones de mi mente, redescubriendo la tranquilidad y la paz interior. Y me sentí bien.

En ese momento, comprendí que no hacer nada es, en realidad, un arte. Un arte que nos permite reconectar con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea. Y en ese arte, encontré una profunda satisfacción. 

Hoy he decidido salir a bucear y ser maestra del autopsicoanálisis profundo.


Imagen creada con IA. ©ɱağ 

Este es mi aporte (293 palabras) para la semana juevera. Si picas en la imagen, irás tanto a la convocatoria como al listado de participantes, a través del cual podrás, si deseas, leer otras maneras de no hacer nada.

4 de agosto de 2024

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...

El arte de no hacer nada

[8 de agosto de 2024] 



Bienvenidos seáis una vez más a la Trastienda. Os presento la dinámica de escritura creativa de esta semana, si el calor en estos lares y el frío en otras partes, da para inspirarnos. Por estas fechas andamos un poco dispersos, pero también aprovechamos para hacer cosas que nos gustan: leer ese libro que descansa encima de la mesa desde hace tiempo, pintar paisajes imaginarios o esos otros que se abren ante nuestros ojos y que observamos de diferente manera, pasear y descubrir rincones ocultos de nuestro lugar de residencia habitual o del lugar que hemos elegido para disfrutar nuestro tiempo de asueto realizar aquellas tareas que hemos postergado hasta ahora e, incluso, darnos el lujo de no hacer nada y simplemente disfrutar del momento.

Sobre ello va la actividad de este próximo jueves: reflexionar y escribir sobre el placer de no hacer nada.

Hemos decidido echarnos a la bartola. ¿Qué es no hacer nada? ¿Nos vienen pensamientos en reposo o dejamos la mente en blanco? No hacer nada, no implica aburrimiento. ¿Es así? ¿Hemos descubierto la esencia de la tranquilidad y el descanso? Además, quién dice que no hacer nada no un arte. Puede ser un recargar pilas o bucear en nosotros mismos y redescubrirnos en ese placer.

Pongámonos a escribir un relato corto, no más de 350 palabras, para este próximo jueves. En esta misma entrada pondré el listado de participantes. 
Ya sabéis que podéis utilizar las imágenes expuestas o elegir la que consideréis más adecuada para vuestro trabajo.

 
Muchísimas gracias por vuestra colaboración y nos vemos el próximo jueves para disfrutar de este maravilloso placer de no hacer nada, que de fácil tiene poco.
Besos y abrazos.

PARTICIPANTES

14 de julio de 2024

Cierre de Convocatoria...

Querid@s amig@s😊😊 deseo  expresaros mi más sincero agradecimiento por vuestra participación en la reciente dinámica de escritura creativa. Aunque aún no he tenido la oportunidad de leer todas las maravillosas contribuciones, estoy avanzando y disfrutando cada texto que he encontrado hasta ahora. 

Ha llegado el momento de pasar el testigo a la siguiente convocante. Cecy, que, desde Deshojando relatos, nos presentará un nuevo tema sobre el que trabajar. Estoy segura de que será una propuesta inspiradora y emocionante para todos. 

Antes de cerrar, deseo insistir en el agradecimiento por la contundencia y creatividad con las que siempre respondéis a las convocatorias. Vuestra presencia infunde fuerza y entusiasmo tanto en la participación como en la coordinación de estas dinámicas.
¡Gracias por vuestra pasión y dedicación! 
Nos vemos la semana que viene. No olvidéis repasar la lista de participantes.
Besos y abrazos.

Imagen creada con IA ©ɱağ 

13 de julio de 2024

¡¡Uh-Uh!!

Un Jueves, Un Relato
Locuciones


Quizá no fue muy pensado por mi parte; más bien,  fue a tontas y a locas que decidiera encaramarme a la escalera presa de una absorbente curiosidad. Había estado escuchando ruidos durante los días anteriores, más acuciados durante la noche, como es lógico. Seguro que eran ratones. No puedo con ellos, pero si son gordos y sin miedo, me entra una especie de hervor interno que si no salgo corriendo es porque estoy ocupada en levantar los pies y tocar palmas. Avisar de mi llegada es el mejor medio para no darme ex abrupto con semejantes individuos.

Armada con un valor que no conocía, fruto de esa flagrante curiosidad, abrí la puerta del altillo. Asomé la cabeza sin poder eludir pensamientos oscuros: un fantasma, una rata de medio metro mirándome con unos ojos hirviendo en sangre y unos dientes afilados... ¡A saber mi mente qué películas se estaba montando!
Me agazapé sobre la tarima, que crujía bajo mi peso. A cada pequeño movimiento, comía el polvo que nunca habría deseado. Mea culpa por no haber limpiado desde hace años, pero es que tampoco se me había perdido nada ahí arriba, más que trastos que no necesitaba y tiempo que no había perdido. ¡Qué bonita la luz de la luna entre las telas de araña! El fiat lux no funcionó y, de pronto, ante el más grande de lo estupores que yo pudiera sentir, un uh-uh resonó en la oscuridad. 

El sonido me congeló. Era inconfundible, un búho. Mi "valentía" había creado escenarios dignos de un thriller, pero la realidad era mucho más sencilla y, en cierto modo, reconfortante. El búho me miraba con sus ojos grandes y brillantes desde una viga del techo, sereno en su observación. Sonreí, aliviada. Me quedé allí, en silencio, admirando la tranquilidad del ave. A veces, nuestras mentes nos juegan malas pasadas, pero también nos llevan a descubrir pequeñas maravillas ocultas en los lugares más insospechados. Así, bajé del altillo con la sensación de haber hecho un nuevo amigo nocturno que se comería los ratones, que corrían como locos a esconderse de sus garras y su pico.

Imagen creada con IA ©ɱağ 

Este es mi aporte (353 palabras) para la convocatoria juevera de la semana. Picando en la imagen, si deseas, puedes ir a ella y a la lista de participantes.

8 de julio de 2024

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...

Aprisa y corriendo

descubramos el misterio.


[11 de julio de 2024] 


Imagen IA  Copilot ©ɱağ


Que sí, que se me había olvidado. Pero ya estoy aquí para organizar la convocatoria juevera de esta semana. ¡Si es que el tiempo corre que da gusto! Y como voy a matacaballo, de eso se trata la dinámica de esta semana.

Propongo una serie de locuciones —adjetivas, adverbiales, verbales, conjuntivas...— y otras latinas para elegir una o dos de cada grupo e introducirlas, adaptándolas, en un texto que no supere las 350 palabras y que enlazaremos en esta misma página.

Ni más ni menos.
A tontas y a locas. 
Dormirse en los laureles.
Irse de boca.
Una que otra.
Mosquita muerta.

Cave canem (cuidado con el perro).
Corpus delicti (cuerpo del delito).
Sine qua non (sin la cual no). 
Mea culpa (mi culpa).
Fiat lux (hágase la luz).
Ex abrupto (de improviso).

Planteada la cuestión y, aunque parezca hecha aprisa y corriendo —que así es—, os espero el jueves para ir confeccionando la lista.

Hasta entonces, besos y abrazos, y mil perdones por el despiste. Ya se sabe que, quien no tiene cabeza, tiene pies, en este caso, personas que te dan el toque y una viene ardua y veloz. 
Mil gracias.

PARTICIPANTES

30 de junio de 2024

Liberación

Un Jueves, Un Relato
El espejo


Siempre había escuchado viejas historias sobre aquel espejo. Se aseveraba que había pertenecido a un viejo comerciante de esclavos de mediados del siglo XVII, aunque en realidad formaba parte del apellido familiar, uno de los miembros fundadores de la Sociedad Real de Aventureros de Comercio con África. De ese modo, tampoco podía evitarse que por la sangre de los Alteston corriera sangre africana.

Aún siendo una de las mujeres más influyentes y haber roto el techo de cristal dentro del empresarial mundo naviero, aquella vieja historia quedaba sobre su espalda y le impedía romper la rumorología sobre su familia.

Sus ojos se perdían en el marco dorado, en las delicadas tallas que, extrañamente, parecían contar historias de dolor y esperanza. Una noche, cuando la luna llena iluminaba la habitación, Elisabeth se aventuró a tocar la superficie del espejo, como había hecho miles de veces. Em cambio, como si una fuerza invisible la guiara, la percepción era diferente. Al hacerlo, un frío intenso recorrió su cuerpo y la habitación pareció desvanecerse. En el reflejo, ya no vio su propio cuerpo, sino una vasta llanura africana donde hombres y mujeres, con ojos llenos de sufrimiento, caminaban encadenados. Una mujer se acercó, hasta acoplar la palma de su mano a la de Elisabeth.

Como una imploración llegada desde otro mundo, en su mente resonaron unas palabras que ya había escuchado en sus sueños: «Eres la última de nuestra línea, y la única que puede liberar estas almas. Busca en las raíces». La visión se desvaneció y Elisabeth se encontró de nuevo consigo misma. 

Desde niña la habían acuciado sueños y pensamientos que no obviaba. Le habían desvirtuado parte de la realidad, no así su afán por descubrir la verdad. Durante aquel año sabático, que nadie quiso entender, profundizó en las raíces históricas de sus ancestros. Todo parecía guiarla al mismo lugar: la vieja mansión familiar. Descubrió diarios ocultos y documentos que detallaban no solo las atrocidades cometidas, sino también el arrepentimiento de algunos de sus antepasados. Se preguntaba por qué no se había quemado todo aquello, por qué continuaba latente aunque olvidado en la profundidad de los sótanos. Y halló la respuesta a todas su preguntas.
Regresó al viejo cementerio familiar cercano a la mansión. Buscó la tumba reseñada en uno de los documentos, casi de manera vaga. La inscripción era sencillamente un árbol cuyas raíces parecían esconderse en la tierra y que el tiempo había tratado de borrar.

«Busca en las raíces», pensó para sí. La piedra funeraria, al igual que las raíces, seguían penetrando la tierra. Llevaba más de medio metro cavado cuando atisbó aquella inscripción en un idioma que no comprendía, pero su memoria, casi eidiética, le permitió reconocer de uno de los manuscritos. 

Ante la imposibilidad de avanzar en la descripción, consultó con una erudita en lenguas africanas. Esta le aseguró que se trataba de un ancestral conjuro en un antiguo dialecto, usado para liberar almas atrapadas. 

En una noche de luna llena, siguiendo las instrucciones del conjuro, comenzó a recitar las palabras que había memorizado, «Zinaka bantu zingwenya, ukuqonda nokuthula*». Al terminar, sopló un viento gélido que se volvió templado cuando una figura translúcida emergió de la tierra, la mujer del reflejo. «Gracias por liberarnos». Una indescriptible paz asomó en el lugar.

Elisabeth usó su influencia y recursos para crear una fundación dedicada a la memoria de las víctimas de la esclavitud, comprometida a educar y concienciar sobre las atrocidades del pasado. El espejo se convirtió en símbolo de redención,  justicia y libertad.

Imagen IA  Copilot ©ɱağ

Este es mi aporte para la convocatoria juevera de esa semana. Picando en la imagen vas, si deseas, tanto a ella como al listado de participantes.

*Dialecto africano imaginario. Su sonoridad se asemeja a las lenguas africanas. Significado: Las personas heridas buscan comprensión y paz.

Cierre de Convocatoria...

Llegados a este punto, pongo punto y seguido a mi convocatoria juevera, no sin antes decir que todavía no he leído a todo el mundo, pero ando en ello. 
Quisiera agradecer la alta participación así como la calidad de los trabajos entregados —no dudo ni de la que los que todavía no he leído, mas la intuyo al otro lado del espejo—. Sin duda alguna, la temática de los espejos siempre da mucho juego, y así ha sido.

Hasta que nos volvamos a ver, que será en breve, os dejo en la batuta de Moni, que desde su blog nos propondrá alguna imaginativa dinámica para el jueves venidero.
Sin más, le cedo el anfitrionazgo y, lo dicho, nos vemos.
Reitero mi gratitud y hago un pequeño hincapié en repasar la lista de participantes por si alguien se ha colado a última hora —séase como yo, que voy siempre en el tren de las tres, ese que nunca llega a tiempo—, del mismo modo que valorar cierta mesura siempre que se pueda.

Si deseáis formar parte de los organizadores jueveros, podéis escribir a Moni —dejarle un comentario en su blog— y así os pondrá en la lista. Os digo siempre que es un trabajo de gran satisfacción, aunque implica su tiempo y su pensamiento. Aquí hallaréis el inventario o guía con sus anfitriones, pasados y futuros, así como las temáticas tratadas hasta el momento.

Imagen de la red

23 de junio de 2024

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...

El espejo

[27 de junio de 2024]


Ilustración de Hans Christian Harald Tegner, conocido como Hans Tegner

Desde este punto perdido, me acerco con cierto sigilo para susurraros al oído, como si de una invocación se tratase, el tema que propongo para este próximo jueves.

Puestos a imaginar, imagínenos —aunque alguien ya lo ha hecho antes y creo que tengo especial fijación por los espejos a la hora de escribir— que nos levantamos una mañana tan ricamente, tranquilos, con cierta energía, incluso contentos. De pronto, camino de alguna parte, a por ese café o para cubrir esa apremiante necesitad matutina, nos cruzamos con un espejo —mágico para bien, maldito para mal—. El espejo es una representación paralela de la vida, donde todo parece idéntico pero está invertido. Es como ver desde el otro lado mas con los propios ojos. 
Nos vemos, nos miramos, y algo no nos cuadra. ¿Qué es lo que no cuadra? ¿Nosotros? ¿El fondo a nuestra espalda?  Todo es reconocido, ¿pero hay algo real que no vemos en ese reflejo? O al contrario, ¿sabemos que no está pero aparece reflejado en el espejo? ¿El espejo es el reflejo de un infinito que no alcanzamos a comprender? ¿Evitamos mirar en el espejo cuando no hay luz? ¿Tememos que la mente juegue con nuestros miedos y las sombras de la oscuridad? ¿Vemos los recuerdos de un pasado? ¿Estamos solos en nuestro reflejo?


A partir de este momento es de donde y cuando surge la historia, en el estilo y forma que mejor convenga, con las aproximadamente 350 palabras de rigor y toda la imaginación posible.
Sencillo, ¿no? 

Os espero el próximo jueves para formalizar la lista de participantes. Como imagen, ya sabéis, podéis elegir la propuesta o una que os guste y vaya más acorde a vuestro trabajo.

Muchísimas gracias.
Besos y abrazos.

LISTA DE PARTICIPANTES

26 de mayo de 2024

Bajo la lluvia boreal...

Un Jueves, Un Relato
Fenómenos atmosféricos


La eternidad puede durar un minuto. Aquel fue mi minuto, tan eterno como efímero, tal vez porque nunca lo pude imaginar. El sol se había encabritado y una tormenta de nubes gigantescas brotaron de él, extendiéndose por el universo. Y allí estaba yo, contemplando el espectáculo, descubriendo que, entre la maraña de azules y verdes, de púrpuras y rojos, la lluvia, en un murmullo constante, acariciaba las hojas de los abedules y creaba charcos que reflejaban la estampa. Los campos, teñidos de un verde profundo, exhalaban un aroma a tierra húmeda y hierba fresca, mientras los suaves trinos de un pájaro nocturno se mezclaban con el susurro de la lluvia. 
Alejada de la orilla del río, bajo un refugio improvisado de ramas, observaba fascinada el cielo cambiante y percibí, en la soledad del momento, el arrullo de mi alma respirando la atmósfera bucólica que me envolvía. Fui una con la naturaleza en ese momento único y mágico.

Observando la aurora bajo la lluvia / Creación mediante IA / Mag

Este es mi aporte (158 palabras) para la dinámica juevera de esta semana. Picando en la imagen puedes ir, si deseas, tanto a la convocatoria como al listado de participantes.

Cierre de Convocatoria...

Se termina mi anfitrionazgo de la convocatoria juevera, y puedo felicitaros tanto por el número de aportaciones como por las historias que han provocado estos fenómenos atmosféricos. Todavía me queda por leer unos pocos y de subir mi aporte, que espero poder hacerlo a lo largo de la jornada de hoy.

Contra viento y marea, en medio de la tormenta, camuflados entre la niebla o a remojo bajo la lluvia, la semana ha sido de lo más interesante y animada.
Ml gracias.

Sin más dilación, esperando poder volver a encontrarnos el próximo jueves, paso el testigo a Cecy que, "deshojando relatos", a buen seguro nos sumerge en una dinámica con la que iluminar este interesante reto juevero.

Reitero mi gratitud y nos vemos a lo más pronto posible.
Besos y abrazos.

19 de mayo de 2024

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...



[23 de mayo de 2024]



Una nueva semana después de mucho tiempo. 
Regreso para organizar la convocatoria juevera de esta semana, en la que exploraremos la riqueza y el misterio de los fenómenos atmosféricos a través de un texto creativo. Utilizaremos nuestra imaginación para dar vida a historias que giren en torno a eventos climáticos sorprendentes y a menudo majestuosos.

Escogeremos uno de ellos (o varios, según acontezca):

Tormentas eléctricas.
Arcoíris.
Nieve. 
Viento huracanado.
Neblina. 
Aurora boreal. 
Granizo. 
Ciclón. 
Etc...

Imaginaremos un escenario; un lugar, una situación, y desarrollaremos unos personajes que estén, de algún modo, relacionados con el fenómeno o fenómenos elegidos, ya que algunos de ellos, pueden sucederse. Sentirán, pensarán, vivirán..., experimentarán ese evento atmosférico y surgirá una estupenda aventura desde el fondo de nuestra imaginación. Aunque quede en la memoria, no dure más de 350 palabras y, dicho sea de paso, ocurra para el jueves.

Mil gracias.
Besos y abrazos.
Nos vemos el jueves, aquí mismo.


PARTICIPANTES

28 de abril de 2024

Espejo de almas...

Un Jueves, Un Relato
Binomio fantástico: Viento/Espejo


Observo el viejo edificio. Varios pabellones, con cientos de ventanas, parecen ojos vacíos que, sin embargo, miran. El viento aúlla entre las sombras, dibuja espectros que juegan a proteger el misterio que encierra. Y yo lo conozco: Un espejo, oscuro como la noche sin luna, críptico como un jeroglífico antiguo, atrapa almas de vivos errantes. 

Esta noche el viento azota con furia, recorriendo los infinitos pasillos, zozobrando almas al espejo. El espejo, como una boca hambrienta, las devora, pero también, la esencia del viento, condenándolo a la eterna prisión de sus reflejos. 
Miro desde la distancia, agazapada entre las sombras, escucho los susurros sin voz. Sé que puedo enfrentarme al espejo. No siento miedo. El viento me envuelve. Veo las almas atrapadas, suplicando salir. Mis manos tocan el espejo. Mi carne, mis huesos, se funden con el cristal. Atisbo la oscuridad. No puedo retroceder. Clamo al viento. Clamo a las almas que no desean ser atrapadas entre los fragmentos rotos del tiempo. Lucho. Mi alma lucha. Mi cuerpo lucha. Todo mi ser lucha por liberarnos del abrazo gélido del espejo. El viento arrecia, las almas gritan, el espejo se oscurece enfurecido. Sabe que está perdiendo.


Imagen diseñada IA según mis instrucciones :-) 

Soy la primera que no cumple con los preceptos (40 palabras de más), pero bueno, ahí lo dejo :-) 
Este es mi aporte para la convocatoria de esta semana. Picando en la imagen, puedes ir, si deseas tanto a ella como al listado de participantes.


Cierre de Convocatoria...

Fin de semana y se cierra la convocatoria juevera para dar paso a la siguiente persona que anfitrione el evento.
Ha sido un placer, como siempre, poder coordinar la dinámica, aunque lamento, como siempre también, no poder atender con cierto ritmo. Pero, aquí estoy, para agradecer de corazón vuestra participación y colaboración y, sobre todo, vuestra empatía. Cierto es que no me he leído los textos —lo haré a lo largo de hoy— mas sé que me voy a encontrar con historias maravillosas que me harán sonreír o me tocarán la fibra de alguna manera.
Sea como sea, siempre es grato hallaros.

Sin más dilación, paso el testigo semanal a Marcos que, desde su blog de viajes, aventuras y curiosidades mil, nos mostrará uno de sus senderos.

Repasad la lista de participantes por si acaso.

Esta semana tampoco voy a poder participar, pues ando muy liada con el culmen de mi proyecto cultural y cosas varias que me impiden atender este mundo literario que tanto me gusta.
Besos y mil abrazos.

Pinterest

21 de abril de 2024

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...

Binomio Fantástico

[25 de abril de 2024]



Por aquí ando de nuevo para llevar a cabo una gratísima tarea que no es otra que la de mandaros trabajo :-) :-) para despertar la creatividad y darle un toque a la imaginación que, en ocasiones, no podéis negarlo, parece que se duerme en los laureles. 

Tal que así, pasamos a conocer la dinámica de esta semana —del libro, de Shakespeare, de Cervantes y de otras tantas cosas y lugares—, y como no se me ha ocurrido nada mejor,  os convido a un Binomio Fantástico que, como decía Rodari en su libro Gramática de la fantasía, se trata de unir dos conceptos o ideas que aparentemente no tengan relación entre ellas y crear una chispa creativa de la que surgirá una idea para un texto narrativo, un personaje, etc. Nos tenemos que alejar de su significado cotidiano para liberarlas y estrellarlas unas contra otras en un cielo que no han visto nunca.

Aunque es un juego orientado a los niños, nos sirve a todos pues es una técnica muy hábil cuando nos enfrentamos a la falta de inspiración o eso de la página en blanco. Lo más recomendable es dejarse llevar, escribir sin miedo y que salga el sol por donde quiera. El binomio (esas dos palabras que tienen en común lo mismo que un huevo y una castaña) nos debe conducir a una historia rara, insólita, extravagante u original..., donde siempre hay una parte real y otra completamente imaginaria.

Juguemos con las palabras y cuánta más distancia haya entre ellas, mejor a la hora de escribir, de imaginar y de volar.

Vamos a elegir de entre los binomios que sugiero aquel que más nos motive, aquel que más divertido e interesante pueda parecer y hagamos trabajar a la imaginación:

Huevo / Castaña
Agua / Reloj de arena
Espejo / Viento
Libro / Gato
Estrella / Laberinto
Niebla / Escalera

Y si estas sugerencia no captan vuestra atención, tenéis la libertad de elegir un binomio fantástico personal.

Os dejo un ejemplo planteado por el propio Giani Rodari. 
Binomio utilizado: luz y zapato
Había una vez un chaval que se ponía siempre los zapatos de su padre. Una noche, como estaba harto de que su hijo usase sus zapatos, el padre los dejó “conectados a la luz”. A medianoche el padre oye algo:
— ¿Quién anda ahí?
Va a ver y se encuentra a su hijo en el suelo, que, al ponerse los zapatos, se ha quedado encendido. Entonces, su padre intenta girarle la cabeza, pero no se apaga; intenta pulsarle la nariz, pero no se apaga; intenta con el ombligo, pero no se apaga; intenta quitarle los zapatos, y, por fin, el chaval se apagó.


Así que os espero, el próximo jueves, con unas 150 palabras haremos un gran trabajo.
Aquí mismo plantaré la lista de participantes.

Espero que la dinámica os resulte divertida. Es un juego de niños, ya os he dicho :-) 😏donde el único límite es la imaginación.
¡¡Vamos!!

Mil gracias.
Besos y abrazos.

PARTICIPANTES

31 de marzo de 2024

Cierre de Convocatoria...

Pasado por agua sí que ha sido esta convocatoria, y no porque haya hecho aguas —todo lo contrario—, sino porque ha caído, casi, lo que no estaba escrito. Los cielos se han puesto a llorar y los/as procesionarios/as también, pero el agua es necesaria.

Lejos de enrollarme, paso a agradecer vuestra participación, la calidad de vuestros relatos y el entusiasmo puesto en la convocatoria pese a ser días, más bien de asueto y que, por norma general, no suelo hacerlas demasiado sencillas.

Y, para finalizar, solo cabe pasar el testigo. Se lo dejo a Moni - Neogéminis, que nos propondrá otra nueva aventura literaria. Ya sabéis que podéis escribirle si os apetece dirigir algún jueves. Lleva su pensamiento y su tarea, pero merece la pena la satisfacción personal que se obtiene.
Si os perdéis, tenéis el inventario donde aparecen los antritrionazgos semanales, pasados y futuros, así como los temas tratados.

Muchísimas gracias por estar ahí y no olvidéis repasar la lista de participantes por si acaso. 
Besos y abrazos.
¡Nos vemos!

Rincón de estudio en el museo Beamish (museo viviente del norte de Inglaterra)
 Fotrografía: Helen Fowler

29 de marzo de 2024

El secreto

Un Jueves, Un Relato 
En el fondo del mar


En los confines del océano, donde las aguas tranquilas se convertían en un escenario de tormentas despiadadas, se ocultaba un secreto ancestral. La zona, marcada en los mapas marítimos como desaconsejable, guardaba en su seno una ciudad perdida. A pesar de las leyendas oscuras que la rodean y la falta de exploración, los vestigios de antiguas culturas revelaban la existencia de esta enigmática metrópolis. Aquel mar de intenso azul maravillaba a los navegantes, pero sus profundidades eran inaccesibles y peligrosas. Sin embargo, la curiosidad y el anhelo de descubrimiento impulsaron a algunos valientes a aventurarse en busca de la ciudad perdida. 

Su padre, y, antes su abuelo y su tatarabuelo, habían intentado desentrañar los misterios que yacían bajo las olas. Ahora, Mar —no podía llamarse de otra forma—, y su equipo, con tecnología avanzada, desafiando todo riesgo y basándose en los minuciosos estudios de sus ascendientes,  decidieron sumergirse en las oscuras profundidades. Allí, entre las sombras del abismo, con seres que jamás salían a la superficie, vestidos de luminiscencia o carentes de pigmento que no fuera un espectral blanco, hallaron las ruinas de la antigua civilización. Las inmersiones eran limitadas debido a las corrientes intensas y la presión. Al salir, las tormentas embestían su embarcación, lo que les recordaba que no estaban solos.

Pngtree imágenes

Parecía que el tiempo se hubiera dormido sobre aquella ciudad cuyas torres semejaban cristal y brillaban con una luz misteriosa que, evidentemente, no procedía de la superficie. Pero su descubrimiento les había llevado a desvelar un secreto aún más oscuro. En lo que se suponía el corazón de la ciudad, el equipo encontró una especie de diario de piedra cuya escritura arcaica era indescifrable, pero, con la ayuda de un grupo secreto de eruditos, se pudo identificar una serie de símbolos que narraban la verdadera razón de la desaparición de la ciudad perdida. No se trataba de aquel dios mal interpretado que sí atestiguaban las civilizaciones perdidas. sino de un amenazante monstruo para la superficie. 
Con el conocimiento del terrible secreto, Mar comprendió que la ciudad perdida no era un tesoro que debía ser encontrado, sino un peligro que debía permanecer oculto en las profundidades del océano. Y que todos aquellos sueños de niña, aquellas ensoñaciones revividas una y otra vez, no eran más que recuerdos ancestrales de una batalla olvidada, donde los dioses ayudaron a sepultar la ciudad junto al monstruo. Ahora sus investigaciones tomaban un rumbo diferente, confiando en que el secreto quedara guardado para siempre en el olvido.


Este es mi aporte (50 palabras de más) para la convocatoria juevera de la semana, donde podéis hallar, si deseáis, más relatos al respecto.

24 de marzo de 2024

Convocatoria "Un Jueves, Un Relato"...

En el fondo del mar...

[28 de marzo de 2024]


Imagen Freep!k

He aquí de nuevo mi persona desaparecida para dejaros una sonrisa de bienvenida y un poquito de faena, no mucha ya que vienen los días de Semana Santa y el cuerpo está para otras procesiones. Agradezco a Tracy el recordatorio. No me había olvidado, solo que no tenía programada la entrada para la media noche como siempre. Mil gracias, Tracy, me has alertado :-) 

La dinámica de esta convocatoria va a consistir en un microrrelato con un giro al final totalmente inesperado, lo que se conoce como plot twist.
Este giro de 180º se desarrolla a través de una trama aparentemente predecible, pero en ella se van introduciendo pistas sutiles, elementos circunstanciales o intrínsecos, que conducen a una revelación sorprendente al final. O pistas totalmente falsas con la única intención de enredar al lector. Este es el objetivo: sorprenderlo, rompiendo sus expectativas y ofreciendo una nueva perspectiva sobre la historia. 
El secreto radica en mantener el interés mientras se oculta la verdadera dirección de la narrativa para culminar en una revelación que tiene sentido, pero que el lector no anticipó.

Existen muchas técnicas: analepsis o discontinuidad narrativa o temporal, la anagnórisis o descubrimiento, las líneas temporales o el cliffhanger, etc., que ya hemos utilizado en alguna que otra ocasión.

Usad la que más se acomode a vuestras necesidades o, simplemente, dejaros llevar. Esta siempre es la mejor técnica.
Dicho esto, solo queda empezar a escribir con la premisa de intentar no superar las 350 palabras. Podéis usar la imagen que consideréis oportuna para ilustrar vuestro trabajo y tened en cuenta que la historia debe estar relacionada con una ciudad sumergida en el océano.

Será aquí mismo donde conforme la lista de participantes a partir del jueves, o del miércoles... o de cualquier día :-) :-) 

Mil gracias por vuestra atención y colaboración,
Besos y abrazos.


PARTICIPANTES