En el telar de mi ser, entrelazo las letras que brotan de mi alma, tejidos de sentimientos y emociones que danzan sobre este lienzo negro que mi pluma transfigura. Anhelo que cada palabra, cada trazo, trascienda y se convierta en eco en tu ser para fundirte en el velo mágico de mi memoria. Que mis versos sean puentes que nos unan en un abrazo sólido, y que mi tinta sea un testigo del vínculo que florezca entre tú y yo. En cada línea trazada, en cada verso susurrado, te escribo con el alma para que en el tapiz de nuestras historias encuentres el eco vibrante de mi ser y la esencia de este nuestro encuentro. Que mis letras sean hilos de un lazo indisoluble entre tú y yo, donde el tiempo se detenga y la eternidad se haga presente. En cada palabra entrelazada, en cada estrofa compartida, tejamos juntos la trama de un sentimiento duradero, donde nuestras almas se encuentren en todos los rincones de esta bella historia.

28 de junio de 2020

Nuda Veritas...

Nace el viento pronunciando tu nombre. Caen las hojas que se visten de desnudo cuando amaneces desde las afueras del horizonte y emergen los nocturnales salvajes del crepúsculo. Te haces efímero en el devenir de los días y eres amante de noches inmensas y sucintos días.

Levanto mi mirada, y se hace eco atrapando los no vacíos de mi memoria. Pulsas reminiscencias de futuros cercanos donde los sueños laten como mariposas a la primavera, como tímido naciente que fluye sobre serpenteantes confines.
Realidad finita de mis arrullos. Amor condensado en hiedras perennes.

Hago lazos de seda con las sobras de la desdicha y remato cruces sobre lo alcanzable que se postra a mis pies.
Soy llave de este mi paraíso donde fortifico mis muros y amparo los pilares que me sostienen. Atalayas se abren a mis ojos, se parten silencios en sus cuencas y vibran con sed los destinos que me quedan. Surgen, como letanías, los deseos y se rinden a mi voluntad como sueños renovados y latientes.
Edifico sobre ti mis esperanzas que fueron octubre de pasados penitentes y recogeré los laureles que coronarán mi paciencia, llenándome de dicha por aquello me fue oculto sin razón y desazón.
Y abriré mis alas, pulsos de pasos firmes, al porvenir que es amado y merecido.
Porque esa es la Pura Verdad. La Verdad Desnuda.




Un mes, tres palabras y  tres variantes de la palabra Amar. Estas son las letras que aporto a la propuesta "Despegamosque hizo Gin para el mes de junio en "Paraíso de Letrasy ahora en "Variétés" podéis ver los relatos participantes.



25 de junio de 2020

Lo que el Agua dejó...

Un Jueves, Un Relato
Mudanzas, oportunidades, decisiones...


Tal vez no hubiera otra solución. Coger los cuatro bártulos que nos quedaban y apartar una vida que ya no nos pertenecía por Real Decreto. Las aguas cubrirían todo: La casa del notario, la del herrero, la casa de María, el huerto de don Pedro..., las cuadras de las vacas de Gervasio, la fuente de la Picaraza, la iglesia... La escuela, mi casa, y con ella, mis recuerdos, mi niñez y los muertos.
Las maleta de cartón, los hatillos hechos de sábanas viejas, el abrigo sin bolsillos y los zapatos despuntados. Un día de difuntos cuando el agua nos acariciaba los pies con apetito voraz. Mis lágrimas y las del cielo. El miedo en mí. La incertidumbre en mis padres, en mi abuelo..., en los vecinos. Los sueños rotos. La esperanza perturbada.

Veinte años después, el sol brilló de nuevo, sacudiendo recuerdos, haciendo germinar la semilla de la esperanza y con ella, la posibilidad de regresar. La iglesia, al final, aguantó. Seis siglos y en pie. Sí, la reconstruyeron pero todavía las piedras la sostuvieron. La campana nunca apareció pero se compró una entre todos los vecinos que quedaban. La casa del notario también se salvó. Las cuadras y los huertos, desaparecieron. 
Pero tuvieron que pasar otros tantos años para poder poner el pie en la plaza de la iglesia y recuperar lo que siempre fue nuestro. Ese año hubo fiestas. Era por san Miguel, cuando asoma el otoño pero aún conserva las enaguas de verano. La membrillera estaba colmada de membrillos. ¡Ay, la carne de membrillo de mi abuela!

Dos años después, mi mujer y yo, cogimos nuestros bártulos, mi memoria y mis derechos resarcidos. No era la casa que me vio nacer pero sí la casa dónde pasaría muchos días de mi vida, y crearía recuerdos y esperanzas. Mis nietos crecerían al lado del embalse, nadando en él y corretearían por las calles que gastaron mis zapatos y despellejaron mis rodillas.
Cada verano se ha convertido en una losa menos en mi mochila.

Tantos pueblos se quedaron dormidos bajo las aguas que acabaron por morir, pero otros supieron resistirse y , poco a poco, sus antiguos moradores y descendientes han logrado, con mucho tesón, hacerlos brillar. 
Saqués, Búbal, Lanuza...

Desde su "Molí del Canyer", Inma nos invita a mudarnos. 
Ahí podéis disfrutar de otras mudanzas.

En el nombre de pila, siempre la convocatoria.
En el del blog, siempre la lista de participantes.



18 de junio de 2020

Paris, la Nuit...

Un Jueves, Un Relato
Fragmentos


Descorrió la cortina y advirtió la belleza de una ciudad que empezaba a colmarse de luz, atravesando su mirada como una bocanada de aire fresco golpeando el pecho.
Su piel guardaba las arrugas de las sábanas como un tatuaje que había consagrado sus deseos y podía percibir ese aroma diferente de la carne que ha exudado el placer. Se arropó sobre su propia desnudez y despuntó un suspiro a la altura de aquel amanecer.

Aquellos pasos a la espalda le confirmaron su no soledad. Un abrazo la refugió en la calidez de otro cuerpo. Un aliento le erizó la piel y le recordó el desconocido perfume que ahora le resultaba tan familiar. Sus senos se irguieron y no era por el pulso que la hacía latir. Sus entrañas titiritaron, y no era a causa del frío y mucho menos del miedo. Seguramente del deseo palpitante que embriagaba su ser.


La misma sensación que había advertido cuando sus miradas se encontraron por una señal de extraño azar. Supo, al menos por un momento, que el destino había trazado una cruz en el camino, con nombre de varón e impulso incontrolable. 

Así habían empezado a andar por un París fabuloso, dejándose llevar por los signos de la noche..., bajo el auspicio de una luna bohemia que se bañaba en el Sena y encumbrados, ahora, por un albor que los festejaba cómplices.



Esta semana nos conduce Moni . Nos propone elegir un fragmento de los dados  —el mío, Rayuela de Julio Cortázar y escribir un texto insertándolo en el. Este es mi aporte y en su blog "Neogéminis podéis leer otras opciones.


Gracias, Moni.