En el telar de mi ser, entrelazo las letras que brotan de mi alma,
tejidos de emociones que danzan sobre este lienzo negro que, ante tus ojos, se ilumina.

Aquí confluyen los latidos y los desvelos de otras horas ajenas al dogma,
donde cada palabra es un puente y un testigo de este vínculo,
donde deseo que el tiempo se detenga y la eternidad se haga presente.

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25 de diciembre de 2023

Pálpito y púlpito...

Volar,
con el sentido enraizado en un deseo
efímero tal vez, pero eterno de la sensación de libertad.

Sentir,
las plumas de la tierra y del cielo,
el verde y el azul.
El infinito.
Sin soledad.

Pulsar la magia,
los caminos empedrados de huellas,
las nubes arremolinadas y
el viento susurrando 
con la caricia de sus alas sobre el tibio crecer de mi piel.

Abrigar'me
en este consuelo de mis brazos alrededor,
con la herida en el costado y la cura en el alma.
en el sosegado cobijo de la sombra de mis ojos 
y revivir'me con los deseos que exhalan aroma.

Rizar mi sonrisa al arrope de la tuya.
Vivir mis sueños en el camino de los tuyos.
Crecer en la alegría de sabernos,
siendo Pálpito y púlpito.


Fotografía artística de Ginebra Siddal



Con este texto participo en la dinámica "deseos" que organiza Gin desde su blog Variétés donde puedes saber de la convocatoria y aquí podrás leer este texto y los trabajos del resto de participantes, independientemente de sus blogs individuales.




26 de junio de 2023

A veces...

Hechizada por el latido de la hembra, mi alma se convierte en el desván de las infinitas emociones. 
A veces, soy piel, carne, hervidero de poros. Otras soy esencia, espectro, fulgor.
A veces la sierpe se arrastra y de pronto se alza sobre sí misma, cual águila, invocando al viento, que es dueño del mismísimo Pecado. Luego viene el desafío, la magia, el saberme reflejada en mi propio espejismo. A veces, Luna; a veces, Silencio. A veces, calma pétrea; a veces, agua que fluye sin miedo, sin matices..., sin reserva.
A veces juego con el destino, el dragón que escupe fuego, que me quema desde las entrañas y me revienta por dentro. Otras, perpetuo en esa danza de la piel, sutil; esa caricia tibia, incluso ardiente, que enerva cada poro, que me abre en canal... y respiro.  A veces.
A veces sí, respiro, y el aire se convierte en mil espadas enfrentadas que se rozan, se clavan, se prenden de la sangre que rebosa más allá de cada latido. A veces, solo a veces, las cadenas son livianas y marcan veredas que nunca existieron, sin embargo, dejan huellas imborrables.
Y a veces, solo a veces, no soy quien soy porque soy el camino de mil senderos, el rastro de la sierpe, la cadena que libera, el espejo que no ve, el hechizo sin truco.

Vladimir Fedotko

Este es mi aporte para la dinámica de junio que propone Gin desde Variétés, basándonos en las imágenes de Vladimir Fedotko y añadiendo un tótem (serpiente y águila en mi caso). Lo podrás leer aquí junto a los textos del resto de participantes.




28 de mayo de 2023

Eco...

En el céfiro, el crisantemo se despliega. 
Palabras rotas golpean y lágrimas azules caen. 
Sus ojos inundados tejen hilos de voces, sueños y entrega, 
y de ahí nace una verdad de matices y muelles que acallan la pena.

El crisantemo florece, la vida se aventura. 
En cada palabra, un destello de sutileza. 
Y las lágrimas azules abrazan la flor de oro,
testigos silenciosos de su hermosa labilidad. 

El viento se revuelve manso entre los pétalos frágiles de su esencia
y cada caricia es un susurro en el que el alma encuentra claridad. 
Calma y volátil, fluye la danza donde el crisantemo brilla replicante.
Efímero y eterno, dicotómico,
destila su aroma para dejar en cada verso un crisol de pensamiento,
afilado como el aguijón de las abejas.
Así, el tálamo, se preña del zarco eco de las sonrisas ausentes.


La mujer llorando / Jana Brike


Esta es mi participación para el reto del mes de mayo, «Floreciendo», que convoca Gin desde su blog Variétés, inspirándome en esta obra de las que se proponen y añadiendo la flor de oro o crisantemo de las que se sugieren. 
Picando en la imagen puedes ir a leer este texto y otros.





23 de abril de 2023

Cutis arden...

La vida está hecha de pequeños placeres,
como dibujar tu rostro con la yema de mis dedos,
deslizarme entre las costuras de tu piel 
hasta hallar la humedad que se encierra entre tus piernas
y aspirar ese deseo que, como té caliente, libera todos los orgasmos.

Dulce y pequeño el gozo de saberte rendida,
como la última nota que tocan las cuerdas de mis dedos
para deshojar mil flores que se arrancan de tu boca 
como suspiros de amor profundo.

Sentirte en la libertad más absoluta 
cuando el delirio de tu juego se convierte en fantasía
y me balanceo sobre las aguas de tu mar
para tomar del aliento de tus labios el dolor del marinero errante
y descubrir que  la vida está hecha de pequeños placeres.

Deseo / Fernando Vicente
La vida está hecha de pequeños placeres (P. Coelho)

Mi aporte para el reto mensual (abril) «Dulces adicciones» 
promovido por Gin desde su blog Variétés y que podéis leer en  "Lovely bloggers" bajo la etiqueta que lleva mi nombre, así como las del resto de participantes. 


Cutis arden: la piel arde o la piel quema.

Gracias, Gin, por tanto detalle para tu convocatoria.










23 de marzo de 2023

Hieres (y eres)...

Un Jueves, Un Relato
Ausencia 
(también soledad)


Fotografía de Josephine Cardin


Eres 
vacío en mi alma. 
Un eco de la presencia que se fue. 
Un hueco que la nostalgia calma.
Un mar sin orilla.

Eres 
el silencio que queda en la habitación. 
El perfume que se evapora en el aire. 
La luz que se apaga en el corazón. 
La sombra que se alarga en el deseo. 
Una brisa que se escapa sin prisa.

Eres 
el frío que se cuela en la piel. 
El dolor que se posa en el pecho. 
La tristeza que se adueña del papel. 
La angustia que se vuelve un hecho. 
El silencio que grita en cada llaga.

Eres 
mi viaje sin retorno. 
El camino que se pierde en la distancia. 
El suspiro que se lleva el viento...
La herida que nunca encuentra la cura.
Un sueño que se desvanece en la almohada.

Hieres
porque eres instante que se convierte en nada.
Melancolía que se esconde en los ojos.
Suspiro que se me escapa sin enojos
y el recuerdo que se adueñó de mi destino.

Hieres
por ser abismo sin fondo,
lluvia que moja sin asombro.
Noche que no conoce el alba.
Dueles porque hieres
iluminando cada mañana.

(198 palabras)

La ausencia y la soledad no deseada son experiencias que pueden ir de la mano y herir en lo más profundo, por lo que he decidido entrelazar este texto para la convocatoria juevera con el reto mensual de Gin desde su Variétés (Humana-mente) donde nos propone hablar de la soledad y que podéis leer en "Lovely bloggers" bajo la etiqueta que lleva mi nombre. 
Picando en ausencia y en soledad, respectivamente, si deseáis, podéis ir a la correspondiente convocatoria y listado de participantes.



11 de diciembre de 2022

Mariposas...


Aletean mis mariposas, no en el estómago sino, en una sonrisa que se dibuja tímida en el borde de mis labios, llave que abre mis palabras. Sueño con el susurro de quien, vigilante, observa sobre mi hombro cual ángel que todo lo sabe del laberinto de mi ser: este que se colma de miedo y de paz, este que se desvive de carne y se desprende de las agujas del alma.  Y abro mis ojos, con la mirada sobria,  tornasolada del transparente fulgor de su brillo, encaramado en el verde esperanza de este mi suspiro que aguarda el suave parpadeo de las pequeñas alevillas de tu risa.

Yanina (Yana) Movchan

Me sumo a la convocatoria de diciembre que hace Gin desde su blog Variétés, «Mira bien, ¿qué ves?», trabajando pinturas de la artista Yana Movchan. Picando en la imagen puedes ir a leer este texto y el de otros participantes.



9 de julio de 2022

Silere...

Fotografía de Anka Zhuravleva

A ti reza el silencio de mi boca
y guardo el secreto de mis labios 
bajo la sonrisa de una amapola adormecida.

Tiento al susurro de la vida
en un grito de fútil desesperanza,
surcando los vacíos de mi razón
cual ósculo alzado al viento...
sin destino
y
sin pasión.



Picando en la imagen podéis ir a la propuesta de Gin.
Aquí, al blog de autores donde aparezco bajo el epígrafe de Magade Qamar

*Silere es "estar callado" en latín. De este viene silentium, silencio.


Y lo presenté a #TÚmiPOEMA en Tw inspirándome, también, en la frase ganadora de la semana anterior de nuestra querida Auro :-) Siempre es un placer participar en estas cosas con ella :-()

16 de mayo de 2022

No fue fácil...

«Cuando las gotas de lluvia comiencen a caer, 
recuerda que tú eres el único que puede llenar el mundo de luz». 
La Cenicienta / Charles Perrault


No fue fácil dejar atrás el silencio y atravesar el túnel que me llevaba a la realidad. Sé que quiero olvidarlo y, de hecho, solo la fuerza de vivir me ha llevado a crear una laguna en medio de cada recuerdo. Cada latido, cada empuje, cada movimiento convulso era un impulso para vivir, pasa saberme dueña y señora de todas mis emociones y realidades, fueran vencidas o ignotas.

Empezó siendo una lágrima, siguieron los pasos, delicados y torpes de una esperanza que trastabillaba.  Después, la serenidad disfrazada en medio de momentos de profunda oscuridad y duro pesar. 
No fue fácil abandonar el sendero que parecía marcado pero era más complicado permanecer en él por más tiempo. 
No fue fácil no mojarse bajo la lluvia, ni evitar pisar la hierba seca del camino. Ni esquivar los golpes invisibles, ni descubrir la mentiras ni resurgir sobre la verdad. Ni navegar sobre aguas encrespadas y hacer frente al viento que unas veces venía de cara, otras de espalda y las demás, racheado. Pero cuando tienes dentro la suficiente luz para ser foco en la oscuridad, para ser timón seguro dentro de la adversidad; cuando dentro de ti fluye la verdad, la confianza, la humildad, la nobleza y un profundo sentimiento del perdón, no hay mar, no hay lluvia, no hay viento, no hay montaña... que no puedas navegar, prevenir, esquivar y subir. No hay losa que no puedas sostener aunque tus brazos se quiebren y tus manos se abran. No hay oscuridad que no puedas atravesar con el brillo de tu alma ni con cada latido de tu corazón dañado ya que solo tú, solo yo, somos los únicos que podemos llenar de luz nuestro mundo porque casi nada es imposible, solo menos fácil.

Hidden  sorrow / Ali Oppy

Este es mi aporte para la propuesta de mayo "No fue fácil..." que promueve Gin desde su blog Variétés para Lovely Bloggers bajo la etiqueta Magade Qamar.







14 de marzo de 2022

Resurgente...

Fui un jardín de flores inciertas. Un silencio que se columpió en el silbido de tu alma. Renegué de mis cuatro cardinales y oré, devota y manifiesta, a los pies de tu infierno.  

Te amé como la noche odia al amanecer, quebrada.
Como el mar cuando engulle al río..., imperceptible.
Te amé con el crujir de mi carne, 
atrapándote en mi mutismo y en la herida que nunca sanaba.

Renací hembra, Lilith resurgente, de los costados de un Adán de barro que se apostó a mi sombra cuando, impío su destino, tomó mi mano para alzarme a los altares de su oscuridad. Tal  vez por eso, te amé y odié por partes iguales sin ni siquiera saberlo.

Te odié arrancando ese trozo de corazón que se abría ante tu mirada.
Te odié por el ocaso en el que me encelaste. 
Por el fuego que arrancaste de mis entrañas.
Por el callado grito que se ahogaba en mi garganta.

Y me amé porque te odié.

Brillo, ensalzada desde las perversas umbrías de tu designio y, ofita, bendecida por la Sierpe, me elevo nebulosa, consciente y hierática. 


Con este texto participo en la convocatoria de marzo que propone Gin desde sus Variétés para nuestro Paraíso de letras donde puedes ver  este y otros aportes.









4 de abril de 2021

Desesperanza...

Siempre había niebla pero me gustaba perderme entre ella, dejar que mis pasos discurriesen como sin sentido pero sí guiados hacia más allá de mi memoria. Atravesaba las praderas húmedas y me dejaba acariciar por las nubes que se colaban entre los poros de mi piel. El pensamiento retumbaba en mí como el silencio del ángel que perdía su mirada en un finito que podía alcanzar con las puntas de sus alas. Era mi alto en el camino. Lo contemplaba, comprendiéndolo, y en el piedra de sus ojos sentía ese vacío que abrazaba mi alma. Yo también bajaba la mirada y encontraba mis suspiros posarse sobre mi pecho. Mis dedos, como un alarido reminiscente, acariciaban el ébano de mi amor. Su ausencia era tan latente que las flores secas entre las páginas de mi diario habían perdido su color y borrado todas sus letras. ¿Qué más podía escribir si ya no me quedaban latidos que sostener? 

Atrás, al borde de mis talones, el rumor de las hojas caídas, el silbido de las ramas durmientes, la solemnidad de una casa tan llena de nada como de remembranzas que, como sueños rotos, se iban desdibujando. 

Posé mi mano sobre el aldabón. Estaba tan frío como la respuesta que había al otro lado de la puerta. Sentí el corazón escocerme, al aliento cortarme la garganta y el primer paso fue como el chirriar de una cancela. Entré en el abúlico espacio. Los espejos parecían afligirse ante mi figura. Me desvanecía entre el juego de sus falsos reflejos. Observé el final de la escalera, crucé las manos sobre mi vientre huero y dejé de hallar el milagro en su hueco. Ya no habría sol que atravesara los encajes de los parasoles de mis ilusiones difusas. 

Esperaba seguir escuchando el eco de mi voz a través de él… pero su voz era el largo ocaso que llevaba a la desesperanza. 

Fotografía: Katia Chausheva


«Hay un silencio donde no puede haber sonido. 
En la fría tumba, bajo el profundo, profundo mar».*
(*) Del soneto "Silencio" de Thomas Hood tomado para la película El piano, y pronunciado por la protagonista al final.


Este es mi aporte 
(315 palabras):
Una fantasía basada en El piano,  para la convocatoria de marzo, "Secuencias", que organiza Gin desde "Variétés" para "Paraíso de Letras" donde podéis ver  todas las participaciones. 
Gracias, Gin

2 de marzo de 2021

Anhelo...

Respiro profundo, sintiendo cada palpito de mi corazón, cada aleteo de mi pensamiento porque el tiempo pasa volando. Se agita inmenso en un instante y se desvanece por la esquina de mis ojos mientras inspiro este anhelo de saberte de nuevo.
Los días florecen como margaritas y yo los deshojo buscando ese momento donde tus ojos, brillantes e inmensos como un trigal, se crucen en el camino de mi mirada y el color de tus trigos se rieguen con el azul agua de los míos. Y mi aliento, como el viento del sur, se deslice sobre tu sonrisa logrando que el tiempo sea nuestro, se detenga suspirando como nosotros en el abrazo que nos haga nido y refugio en el latido constante de querernos.
 

Wist - Christian Schloe

El tiempo pasa volando, arte surrealista de Natascha Rijfkogel

Os dejo mi aporte a la convocatoria de febrero "Una idea" de Gin desde su blog "Variétés" para "Paraíso de Letras" donde podéis leer esta y otras participaciones.


Gracias una vez más, Gin.

1 de febrero de 2021

Luminarias...

Somos luminarias que ardemos ante la lujuria desatada e incandescente refugiada en púlpitos que nacen ebrios desde la raíz de las entrañas, siéndonos tallados como impulsos alzados a mano abierta, conteniendo, sin limitar, el placer que evocamos.
Latimos inmisericordes y plenos como llagas abiertas en cada pliegue de nuestra carne mientras atravesamos los sentidos, y yo, Hembra, desboco con alevosía la sombra de tus pasos, haciéndome sendero húmedo sobre los roces de tu piel que fiel gime y se erecta hasta reventar todas tus ganas en un grito inspirado que ora mi nombre bajo el albo que encumbra mi boca.
Y nos fundimos en esa mirada que atrapa nuestros cuerpos que, rendidos tras la tormenta, se ensalzan desmayados porque el amor alivia como la luz del sol tras la lluvia.*


Inspirándome en la imagen inferior, con este texto participo en la convocatoria  de enero, "Luces" que Gin hace desde su blog "Variétés" para Paraíso de Letras, donde, si deseas, puedes leer otras aportaciones.
[*] Willian Shakespeare


9 de enero de 2021

Renacer...

Observé el sombrero de plumas de pavo y piedras azules sobre el secreter, junto a los libros apilados y los enseres de escritura. Los papeles estaban como húmedos y tenían un toque agrisado. Levanté la vista hacia la balconada. Tras los cuarterones helados, como si fueran el marco de una estampa navideña, la campiña bañada por el rocío de la madrugada y que el sol ni siquiera acariciaría. 
Mis pasos se arrastraban pesados como el bajo de mi vestido sobre los tableros del suelo. El fuego chisporroteaba en la chimenea. Me permití el silencio mientras mis dedos paseaban ligeros sobre las teclas del piano. Un golpe secó en una de ellas llegó a sobresaltarme y devolverme a la realidad. 


La realidad de esos momentos que no siempre son sinceros, donde nos ponemos esas máscaras transparentes que dibujan sonrisas que no siempre se sienten, a los regalos buscados por obligación y sin deseo, a los manjares de no hambrientos que irrumpen sin atino sobre la mesa... 
Tomé la llave que escondía en mi vestido y abrí el cajón que se ocultaba tras uno de aquellos otros. Ahí guardaba pocos secretos pero sí la joya que nunca me había pertenecido pero sentía que era mía, por derecho. Esa noche la luciría aunque se despertara la tormenta. Tenía derecho a ser feliz, a disfrutar de la vida, a percibir en mí la serenidad de quien soy, a contemplar en el rostro de los demás lo que siempre había escondido en el mío, a brindar a copa alzada por las esperanzas interpuestas, por las ilusiones postergadas, por los deseos no realizados, por los sueños perdidos... Por mí que, cansada de caminar con zapatos prietos, caminaría descalza por los nuevos senderos de la vida donde yo, no dudaré, en tomar las riendas de mi Renacer.


Aportación para el reto de diciembre, "El árbol de los deseos", que convoca Gin desde sus Variétés y que podrás leer junto a otros textos en  Paraíso de Letras.



elaborado por Ginebra Bonde con todos los relatos participantes.




2 de diciembre de 2020

Dŏlens...

Has tocado la brecha de mi alma, acariciado con espinas los cuajos de mi no invocada soledad, la que no hará techumbre. Y me revelo hechicera, meditadora y libertaria de mis propios oscuros, insanados en la magia negra de un destino desconcertado y medio convaleciente. Soy amadora de la luz que palpita en mi infinita esencia, en el brillo latente de mis silencios y en el grito callado de mis sentires.

No, no reniego de mi dolor ni sacrifico mi libertad templaria. Encauzo mi sino como semillas pétreas de llamas caducas, de rendires sublevados y de ignotas presencias. Clamo, desde el talud de mis quejidos, la hebra que hará costura en mis heridas. Sanadora, ebria del gozo de la vida, impongo mis manos sobre el lecho de mi pecho, sobre cada uno de mis latidos, y emergeré... Dama entre los cristales que apuran mis ojos y serenan mi doliente ánima.

Fotografía de A.M. Lorek


Este texto es mi aporte a la convocatoria de noviembre, Dolor(es), que hace Gin desde sus Variétés para nuestro Paraíso de Letras donde puedes ver esta y otras participaciones.

Gracias infinitas, Gin.


4 de octubre de 2020

De azules, la vida...


Fotografía de Oleg Oprisco


Cayeron todos los soles, 
refugios de mil gotas de preñado azul. 
Escampó el cielo 
y se tiñó del rojo infinito de mis infiernos, 
de los esperanza de mis ilusiones,
de los cerúleos violáceos de mástiles alados 
que postulan mi juicio.

Miré al bálsamo eterno de añiles
y sonreí clamando lágrima por cada minuto de felicidad,
por cada latido que, interrumpido, contenía el viento.

Se tiznó mi falda de los colores llovidos
y el parasol, trufado de sus esencias, 
se abrió cálido por la promesa
de que el blanco de su alma
será impoluto al pulso de mi mirada.
Brillo inmenso para la luz de mi vida.



Mi aporte a la propuesta  de septiembre. "Imaginación", que hace Gin desde Variétés para "Paraíso de Letras". Picando en la imagen inferior podéis leer más propuestas, empezando por el reconocimiento de esta :-)




5 de septiembre de 2020

Guardianes...

Era mi última mañana antes de hacer efectiva mi renuncia «voluntaria» a mi puesto de trabajo. Tenía algunos pendientes por hacer, informes y tonterías que había dejado para el final. Estaba ya a punto de irme pero me distraje charlando con unos colegas cuando la vi entrar de nuevo en la biblioteca. No había ido por ahí en algunas semanas y debió de haber estado en tres o cuatro ocasiones anteriores. 

A su paso siempre el silencio se había rebelado. Su forma de vestir era, tal vez, demasiado provocativa. Y sobre sus altos tacones, emergían unas largas piernas que despistaban a cualquiera. Su voz era suave, envuelta en un susurro que silbaba en el oído. Cada vez que venía, observaba todo con la misma avidez y curiosidad de una primera ocasión. Me daba la sensación de estar buscando algo en concreto o esperando a alguien. En realidad, nunca lo supe... Hasta entonces. 

Ese día entró acalorada, con cierto nerviosismo, algo extraño en ella que siempre mostraba una fría calma. Vino directa hacia mí y, tras un saludo liviano, me preguntó directamente por la antigua cripta, una especie de cámara acorazada donde se guardaba lo más sagrado.

 —... Es tema de vida o muerte. Tengo que entrar. No me mires así, sé que existe... Mi abuelo fue encargado mayor de la biblioteca por lo que no puedes hallar excusa. 

No hacía falta decir nada para que ella entendiera que lo que me estaba diciendo caía en saco roto. No era difícil conocer detalles de la Biblioteca y menos nombres, pero sí hubo un dato que solo unos pocos podían saberlo. Sabía de la nueva puerta. La anterior había sido clausurada. 

—¡Por favor! ¡Los carabinieri están al caer y ahí hay algo que puede salvarme la vida! Te daré todas las explicaciones que precises pero, por favor, necesito entrar —dijo, echando la mano sobre el mostrador para abrir el puño y dejar a la vista una pequeña llave que reconocí al instante. 

Entonces, no dudé. Iba a acompañarle pero se negó. No deseaba ponerme en peligro. Guardé la llave en mi bolsillo pequeño del pantalón. Me temblaban las manos. Aquella llave... Mi abuelo me había dado una igual. Supe que ella y yo teníamos algo en común. 

—La guerra lo destruye todo, solo se salvará lo que libreros como yo consigamos esconder a los militares. Matan a los ilustrados para que los iletrados afines a sus intereses parezcan inteligentes. Como premio a sus favores, les ofrecen puestos de trabajo, aunque no valoren nuestro patrimonio. 

Una semana después, antes de partir en avión a Estados Unidos y después de mandar los informes que ayudarían a los aliados a empezar a ganar esa guerra, pasé por la puerta de la biblioteca. Dos guardias uniformados hacían guardia en ella. No sabrán nunca lo mágicos que son esos templos de libros y de historias. Al cruzar la calle, un coche casi me atropella. Ella, desde el interior, me sonrió.


Estas son las letras que aporto a la propuesta "Diario de Vacaciones" que hizo Gin para julio y agosto en "Variétés" y para "Paraíso de letras" o "Lovelybloguers" donde podéis leer esta y otras historias.


Gracias, Gin, una vez más.

28 de junio de 2020

Nuda Veritas...

Nace el viento pronunciando tu nombre. Caen las hojas que se visten de desnudo cuando amaneces desde las afueras del horizonte y emergen los nocturnales salvajes del crepúsculo. Te haces efímero en el devenir de los días y eres amante de noches inmensas y sucintos días.

Levanto mi mirada, y se hace eco atrapando los no vacíos de mi memoria. Pulsas reminiscencias de futuros cercanos donde los sueños laten como mariposas a la primavera, como tímido naciente que fluye sobre serpenteantes confines.
Realidad finita de mis arrullos. Amor condensado en hiedras perennes.

Hago lazos de seda con las sobras de la desdicha y remato cruces sobre lo alcanzable que se postra a mis pies.
Soy llave de este mi paraíso donde fortifico mis muros y amparo los pilares que me sostienen. Atalayas se abren a mis ojos, se parten silencios en sus cuencas y vibran con sed los destinos que me quedan. Surgen, como letanías, los deseos y se rinden a mi voluntad como sueños renovados y latientes.
Edifico sobre ti mis esperanzas que fueron octubre de pasados penitentes y recogeré los laureles que coronarán mi paciencia, llenándome de dicha por aquello me fue oculto sin razón y desazón.
Y abriré mis alas, pulsos de pasos firmes, al porvenir que es amado y merecido.
Porque esa es la Pura Verdad. La Verdad Desnuda.




Un mes, tres palabras y  tres variantes de la palabra Amar. Estas son las letras que aporto a la propuesta "Despegamos" que hizo Gin para el mes de junio en "Paraíso de Letras" y ahora en "Variétés" podéis ver los relatos participantes.



1 de junio de 2020

Sinfonía...

Ahí,
sobre el claro de luna, Casta Diva, brilla la verdad velada.
Bailarina al viento sutil cometa de una danza.
Tules azules que en cada vuelta se hacen espiral al aliento que la elevaba. 
Y en su enredadera, frágiles aquellos de la falacia escondida
en su propio palacio de cristal a la inexistente luminaria de la luna nueva.

Regia, sin velos, la doncella florece ensalzada en su ofrenda
guardando, en el pulso de su mano, el dios de su cielo.

Norma en su plegaría acalla.
Y en el silencio más noble,
mil guirnaldas sobrevuelan a ras de suelo
—raíces de lluvia elevadas sobre un rezo—.


Stefan Gessel


En base a 7 artes, esta es mi elección y participación en la propuesta "Sinfonía" que hizo Gin para el mes de mayo en "Paraíso de Letras" y  "Lovely Bloggers" , donde pueden leerse a otros autores.


PINTURA
Bailarina basculando (bailarina verde) de Degas.
ESCULTURA
La verdad velada de Antonio Corradini.
LITERATURA
El silencio más noble de Susana López Pérez.
MÚSICA 
Norma, casta diva de Vinzenzo Bellini.
DANZA
Claro de luna de Claude Debussy.
ARQUITECTURA
Palacio de cristal. Madrid. Ricardo Velásquez Bosc. 1887.
CINE
Luna nueva , 1940. Con Cary Grant y Rosalind Russell.


Picando en la imagen podéis  ver el increíble trabajo realizado por Gin.
Mil gracias.