Recuerdo aquel día: ¿Quieres ser mi novia?
Aún escucho tu sonrisa y siento tu beso en mi mejilla
y sigo perdiéndome en tu mirada.
En el telar de mi ser, entrelazo las letras que brotan de mi alma,
tejidos de emociones que danzan sobre este lienzo negro que, ante tus ojos, se ilumina.
Aquí confluyen los latidos y los desvelos de otras horas ajenas al dogma,
donde cada palabra es un puente y un testigo de este vínculo,
donde deseo que el tiempo se detenga y la eternidad se haga presente.
Es esta casa siempre me haces suspirar y sonreír!!! :)
ResponderEliminar:)
ResponderEliminarTODOS LO HEMOS DICHO...
UN BESAZO PURAMENTEINFIEL!!!
Gracias por venir :-) Besos para ambos.
ResponderEliminarRecuerdos... hay que saber controlarlos.
ResponderEliminarUn beso!
A mí me encanta recordar... Y hay recuerdos que se recrean tanto que al final son más bellos...
ResponderEliminarUn beso a ti, también.