En el telar de mi ser, entrelazo las letras que brotan de mi alma,
tejidos de emociones que danzan sobre este lienzo negro que, ante tus ojos, se ilumina.

Aquí confluyen los latidos y los desvelos de otras horas ajenas al dogma,
donde cada palabra es un puente y un testigo de este vínculo,
donde deseo que el tiempo se detenga y la eternidad se haga presente.

1 de junio de 2018

Espinas de abril...



Me queda un abril mortuorio 
y triste fermento de espinas, 
de versos garabateados en el libro del tiempo... 
de esos que penden al Viento acariciando sin resquemor. 

 Me duele una esquina, 
una costura, 
una ilusión de pretéritos abrazos, 
una cuerda floja de sentimientos. 

Me quiebra un silencio, 
un hálito… 
ese suspiro segado de la rama de un olivo, 
ese destino a tiempo consentido,
a momento rezado…